La plantilla de Unipost comienza una huelga indefinida convocada por el sindicato CGT para exigir el pago de las cantidades que se les adeudan.
Nadia Celaya Zaragoza
Lunes 7 de noviembre de 2016
Las trabajadoras y trabajadores de la empresa privada Unipost, la principal competidora de Correos en el servicio de reparto de correspondencia, llevan años sufriendo continuos retrasos y pagos fraccionados de las nóminas y pagas extras, hasta en cuatro partes en las nóminas de Julio y Agosto de este año.
A este hartazgo por parte de la plantilla se suma el no pago íntegro de la nómina de septiembre (solo han cobrado el 50%) junto con los intereses de mora, ni el de la paga extra de verano (falta abonar el 60%), así como las cantidades que se les adeudan por la retroactividad del acuerdo de 24 de febrero de 2014, la única parte del acuerdo consumado por Unipost, UGT y USO a espaldas de los demás sindicatos en el que firmaron rebajas salariales tanto en la tabla salarial como en los complementos personales y que la Audiencia Nacional sentenció como no válido.
Estos son los motivos por los que las trabajadoras y trabajadores de Unipost están realizando movilizaciones desde septiembre. Después de nueve días de paros parciales definidos de dos y tres horas, el 21 de octubre finalizó la segunda fase de movilizaciones de la plantilla, que contó con un seguimiento medio de 645 trabajadores en la primera semana y 500 en la segunda que habían sido convocados tras realizarse una consulta que terminó con 945 trabajadores a favor de las movilizaciones.
Desde CGT “visto el resultado de las movilizaciones realizadas hasta el momento sin conseguirse que la empresa pague lo adeudado”, propusieron al resto de sindicatos la huelga total indefinida para hacer más presión, basándose en lo que la plantilla les había trasmitido.
Pero las respuestas de CCOO,UGT y USO fueron la negativa. Desde CCOO plantean seguir con paros definidos de una hora al día o paro de un día definido. Tanto UGT como USO mantienen la postura de no obligar a sus delegados a secundar ningún paro, incluso aunque sean los convocantes y se respaldan en que la plantilla no va a secundar la huelga porque no se lo pueden permitir económicamente.
Para aliviar el desgaste económico de los y las trabajadoras, la CGT Unipost abre una caja de resistencia para todas las personas que quieran colaborar con su lucha.
Por su parte, la empresa recibirá el préstamo de 3 millones de euros concedidos por Avançsa, la empresa de promoción industrial de la Generalitat, que ofrece ayuda a empresas con dificultades económicas. Motivo por el que la dirección promete constantemente el abono de la deuda de las nóminas dentro de poco tiempo, no así de la paga extra de verano y de la retroactividad que quieren pagar en varios plazos.
Realmente son los y las trabajadoras las que llevan aguantando en sus carnes la mala gestión de la compañía. Han visto cómo se iban precarizando sus condiciones laborales con rebajas y congelaciones laborales, un ERE que afectó a 93 trabajadores, despidos objetivos y 5 ERTE´s desde el año 2010. Desde CGT avisan que “la plantilla está muy harta de las continuas mentiras de la empresa” y no van a conseguir apaciguarles con falsas promesas.