Más de 500 trabajadores de la eólica Vestas en Villadangos (León) afrontan su tercera semana de huelga indefinida contra la deslocalización de la multinacional.
Martes 31 de julio de 2018
Se cumplen más de dos semanas de huelga indefinida y un mes de paros de los trabajadores de Vestas en Villadangos de cuatro de las siete líneas de producción y la amenaza de un ERE de 200 despidos inmediatos.
Ante lo que significaría un brutal ataque por parte de la empresa, los trabajadores de Vestas en Villadangos decidieron en la asamblea realizada el 28 de Junio, comenzar las movilizaciones por sus puestos de trabajo.
Son 370 trabajadores fijos y 180 eventuales, de los cuales 90 terminan su contrato este mes de Julio. Se da la circunstancia, nada casual, de que este mes termina el compromiso político de Vestas de mantener el empleo tras los más de 15 millones de ayudas públicas recibidas.
La plantilla reclama mantener el empleo y la producción de un centro que ha sido referente en cuanto a la producción de piezas, turbinas y motores para aerogeneradores.
Los planes de Vestas ha sido negar el conflicto mientras preparaba la deslocalización principalmente a China y después mentir respecto a las líneas a deslocalizar.
Ante la huelga indefinida la multinacional eólica ha reculado en parte y se compromete a mantener los 370 puestos fijos sólo hasta 2019 pero no los temporales por ETT.
Unión de la plantilla, encierro y silencio político y mediático
Es de destacar la gran unidad de la plantilla de Vestas en Villadangos contra el cierre. Dar a la asamblea el poder decisorio de las movilizaciones se ha traducido en que salgan a la huelga el 99% de la plantilla de manera indefinida desde el 16 de julio.
Fotos de la marcha de Vestas hoy hacia Hospital de Orbigo. #Vestas en #Huelga #VestasEnLucha #leonesp @CCOOCyL @CCOO pic.twitter.com/NggBieTQF1
— CCOO de León #TiempoDeGanar (@ccooLeon) 25 de julio de 2018
La postura de los representantes sindicales ha sido no romper la vía del diálogo e intentar negociar, pero Vestas sigue queriendo aumentar sus beneficios llevándose la producción a China e India.
Los sindicatos denuncian que la Junta se lava las manos y les deja de lado. En concreto, el director general de Industria, Ignacio Tobalina, argumentaba que la situación que atraviesa la planta obedece a "cuestiones de mercado".
Los trabajadores se han implicado al 100%: secundando los paros, organizando concentraciones, una manifestación. Y ante la cerrazón empresarial y el silencio del gobierno, desde el pasado jueves 26 de Julio se han encerrado de manera indefinida en la Delegación Territorial de Trabajo, tres delegados, uno de cada sindicato (CGT, CCOO y UGT).
Tras el encierro, el día 27 los trabajadores han pedido la mediación del gobierno de Pedro Sánchez a instancias del grupo parlamentario de Podemos.
No podemos olvidar que está en juego el pan de más de 600 familias y las que están a su cargo en una provincia que ya ha asistido al paro, empobrecimiento y emigración de miles de personas a causa de los cierres y despidos mineros, los despidos de la industria de Antibióticos, el ERE de la editorial Everest y los despidos y cierre de la informática HP.
Difícilmente el gobierno de Pedro Sánchez moverá un dedo por los trabajadores. Un gobierno que olvida sus promesas de derogación de la reforma laboral y que garantiza las ganancias capitalistas
Lejos está de plantear un programa contra los despidos ni mucho menos por lo ecológico. Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica no ha dicho una palabra de llevar la producción a China, lo que interesa es no tocar a las multinacionales.
Tras más de un mes de conflicto, se hace necesario que la plantilla continúe la huelga y extienda el conflicto. Coordinarse con los demás sectores en lucha en el Estado para romper el cerco mediático que imponen los mass media. Interesa hablar poco y criminalizar la huelga de Ryanair o la del taxi al tiempo que se habla poco o nada de la huelga de Amazon, la del metal de la bahía de Cádiz o la de Vestas.
A la vuelta de vacaciones todas estas luchas contra la precariedad pueden estallarle al inestable gobierno de Pedro Sánchez y verse obligado a tomar algún tipo de medidas para garantizar su continuidad.