En el partido de ida por el repechaje para jugar la Libertadores, Huracán logró un triunfo contundente goleando 4 a 0 a Alianza Lima, con goles de "Wanchope" Ábila, Gamarra y dos de Toranzo. El próximo Martes recibe tranquilo al equipo peruano en el Parque de los Patricios.
Miércoles 4 de febrero de 2015 01:00
Foto: AFP
Pasaron 41 años desde que Huracán no participa de una competencia internacional de tanta jerarquía. Enfrente estaba Alianza Lima, uno de los grandes del Perú, y nada menos que en su estadio, el Alejandro Villanueva de Lima. Pero un gol tempranero de Ábila -tras precisa habilitación de Toranzo- le dió la tranquilidad al equipo de Apuzzo para plantear el partido como mejor le conviniera y jugar con los nervios del rival.
Alianza Lima, dirigido por el ex Gimnasia "Topo" Sanguinetti, no tuvo respuesta. Se mostró como un equipo lento y con poca iniciativa. Así, el equipo quemero manejaba los tiempos en esa primera mitad.
A los 37 minutos, de una jugada de poco peligro llegó el segundo gol, producto de una desinteligencia entre el arquero George Forsyth (que dio un rebote evitable) y su defensa que se durmió una siesta en el área y le dejó servido el rebote a Romero Gamarra, que no desaprovechó. Era el 2 a 0 para el Globo.
Para el segundo tiempo, Huracán ya tenía el libreto ideal. Tenía que ceder el protagonismo a un rival desorientado y golpeado para salir de contra. Y cumplieron al pie de la letra.
A los 30 del complemento, Romero Gamarra le dió un pase "en globito" a Toranzo que se las rebuscó para ganar la posición y rematar tirándole un caño al arquero para el 3 a 0.
Y unos minutos después, a los 35, Luciano Balbi cedió la pelota de la punta al medio, donde Toranzo al borde de la medialuna del área remató un bombazo inatajable, al rincón izquierdo del arco Aliancista. Golazo para cerrar en un 4 a 0 histórico para el Globo.
Con este resultado, Huracán queda al borde de la clasificación para integrar el Grupo 3 de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Ahí los hinchas podrán refregarse los ojos y confirmar que no es un sueño; es la realidad de este Globo que desde hace unos meses le regala ilusiones al pueblo quemero.