El Estado es responsable: Tribunal de Garantía de Temuco no accedió a la solicitud de la Intendencia de Temuco y dio un portazo a la petición de que los cuatro comuneros mapuche, que se encuentran en huelga de hambre hace 117 días, puedan salir en libertad. Medida se interpuso por el empeoramiento de su salud.
Sábado 30 de septiembre de 2017

Alfredo Tralcal y los hermanos Ariel, Benito y Pablo Trangol iniciaron la drástica medida para presionar al Ejecutivo a fin de que no se les investigue bajo la Ley Antiterrorista por el incendio de una iglesia evangélica en Padre Las Casas. El juzgado escuchó los argumentos del abogado de la intendencia de La Araucanía, Luis Valdebenito que se adhirió a la solicitud de las defensas y pidió arresto domiciliario total y arraigo nacional para los cuatro imputados, que llevan 14 meses. Por su parte, tal como lo había anunciado el fiscal regional Cristián Paredes se opuso a la resolución del Ejecutivo, señalando que el Ministerio Público tiene los antecedentes para atribuirles responsabilidad en los hechos. Finalmente, el tribunal decidió mantener la medida cautelar de prisión preventiva, luego de que la fiscalía alegara que son un peligro para la seguridad de la sociedad y para la integridad de los testigos protegidos, cuyas identidades deberán ser reveladas, tras la decisión del mismo tribunal.
Traslado a hospital de Nueva Imperial
Debido a la situación grave de salud que enfrentan Alfredo Tralcal Coche y Benito Trangol Galindo fueron trasladados hasta el Hospital Intercultural de Nueva Imperial. Alfredo de 46 años, se encuentra estable, sin riesgo vital, en proceso de preparación para realizar exámenes. Mientras que el caso de Benito de 34 su estado de salud es más desfavorable, debido al prolongado ayuno y su decisión de iniciar huelga seca.
Los Tribunales vuelven a aplicar la Ley Antiterrorista con efectos terribles para el pueblo mapuche. Este Estado es responsable de la condición de vida de los presos políticos mapuche de la cárcel de Angol. Bachelet es Jefa de Estado, los Ministros y subsecretarios responden en última instancia a su mandato. Si un comunero llega a fallecer sus manos se mancharán con sangre.