INE aprueba un protocolo que prohíbe el voto a las personas trans que no tengan nueva credencial o no se parezcan a su credencial.

Leah Muñoz @leahdanmunoz
Miércoles 13 de diciembre de 2017

El Instituto Nacional Electoral aprobó hace unas horas un protocolo en que prohíbe la posibilidad de votar para las personas transgénero que no hayan cambiado su credencial de elector con su nueva identidad de género.
Este protocolo se implementará el primero de julio de 2018, en el día de las elecciones federales en México.
Aunque hubo propuestas para que las personas trans pudieran votar y solamente se les preguntara si era su credencial, terminó aprobándose la prohibición al voto si no han cambiado su credencial de elector.
El consejero Jaime Rivera comparó a las personas trans con las mujeres musulmanas, los luchadores o los payasos al decir que deben de pasar por un filtro de identidad como tendría que pasar un payaso al que no se le reconoce el rostro por el maquillaje, o un luchador por portar una máscara, o una mujer musulmana con su burka.
“No podríamos decir que a nadie le pidamos que no se identifique con la credencial para votar, ni a mujeres musulmanas que lleven burka o al payaso que va un domingo a trabajar ya vestido con traje de trabajo. De verdad. Lo digo con seriedad y con todo respeto. O a un luchador que también vaya a trabajar ese domingo y vaya enmascarado”, comentó.
Con este nuevo protocolo se institucionaliza la discriminación a las personas transgénero al condicionar el derecho al voto en función de cómo luce la persona o si puede acreditar que es la persona de la credencial.
Claro que esto se traducirá en un trato discriminatorio y criminalizador al poner en duda la identidad y aplicar protocolos de verificación de identidad específicos para personas trans reforzando así la estigmatización y la vigilancia institucional del género de las personas trans y su identidad.
Esto pone en la disyuntiva a muchas personas trans en modificar su expresión de género para parecerse a quien aparece en la credencial o cambiar su credencial de elector acorde con la nueva identidad.
Sin embargo algo que no mencionan los consejeros del INE es que no todas las personas trans del país tienen la oportunidad de cambiar su INE.
Hay estados que se niegan a reconocer el cambio de identidad, lo cual venir a la Ciudad de México a cambiar el acta no garantiza nada de un reconocimiento legal para esas personas trans en sus entidades. Otras personas no cambian su INE por cuestiones laborales o económicas, ya que homologar el INE implica homologar el resto de los documentos, algunos de los cuales tienen costos, o en el último de los casos implican largos procesos burocráticos.
Este protocolo sólo es un retroceso para los derechos de las personas trans en un gobierno que se ha dicho ver por las minorías “LGBT”, no discriminatorio y defensor de los derechos humanos.
Sólo la protesta y movilización de las personas trans, aliados y mujeres, el resto de la diversidad sexual y el movimiento social podrá echar para abajo este protocolo que restringe y vigila el género de las personas trans.