Durante el 28, 29 y 30 de agosto sesionó vía online la IV Conferencia del Partido de Trabajadores Revolucionarios con cientos de conexiones de Arica, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Rancagua, Concepción y Temuco. La instancia debatió impulsar un comando por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana en medio del debate del plebiscito.
Martes 1ro de septiembre de 2020
Durante el pasado fin de semana, a través de zoom, se reunió la IV Conferencia del Partido de Trabajadores Revolucionarios que contó con delegaciones desde Arica hasta Temuco y también con invitados internacionales de la Fracción Trotskista – Cuarta Internacional. La Conferencia escogió como presidencia honoraria la rebelión anti racista de los Estados Unidos y a todos los luchadores muertos y mutilados durante la rebelión de octubre de 2019 en nuestro país.
La instancia partió el viernes discutiendo la convulsiva situación internacional y las oportunidades que abre a las y los revolucionarios. La reflexión partió de la reivindicación que realizó nuestra corriente internacional en el 80 aniversario del asesinato de León Trotsky y la actualidad de su legado.
Te puede interesar: Programa especial
Te puede interesar: Programa especial
El sábado se debatió cómo participar dentro del desvió constitucional y la necesidad de impulsar la pelea para que exista una tercera posición que denuncie las trampas del acuerdo de la cocina al mismo tiempo que plantee la necesidad de luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana y luchar por un frente de los trabajadores y la izquierda anticapitalista.
Como parte de las tareas de la organización se resolvió redoblar los esfuerzos por extender la legalidad del partido a las regiones Metropolitana, de Valparaíso y Arica, para ponerlas a disposición de quienes peleamos por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana.
Son ellos o nosotros: ¿Quién pagará la crisis del Chile post pandemia?
La Conferencia partió debatiendo sobre la situación nacional en el marco de un relativo mejoramiento de las condiciones de la pandemia. Producto de las políticas a favor del gran empresariado por parte de Piñera y la pasividad de la burocracia sindical y la oposición Chile se transformó en emblema de uno de los peores manejos sanitarios que llevó a miles de muertes.
El desarrollo de la pandemia y los millones en planes en favor de los grandes empresarios, ha llevado al endeudamiento del país y una crisis histórica en diversos sectores de la economía que tiene cerca de 3 millones de desempleados. Los empresarios y sus políticos quieren hacernos creer que de esta crisis se sale fácil y se apoyan en la inyección de recursos que ha significado el retiro del 10% de las AFP por un monto similar a todo el plan del gobierno para los próximos 18 meses.
Todo esto mientras los grandes empresarios se hicieron más ricos y las grandes mineras ganaron miles de millones. Por esto peleamos por un programa para que la crisis la paguen los grandes empresarios y no el pueblo trabajador.
La rebelión de octubre y el intento de desvío “constitucional”
La rebelión popular iniciada el 18 de octubre del año pasado abrió en el país una situación pre-revolucionaria de tiempos largos o etapa pre revolucionaria. Ese proceso llegó a su momento más alto el 12 de noviembre, cuando tuvo lugar la huelga nacional más grande desde la dictadura, y que planteaba la posibilidad de la caída de Piñera y del régimen.
Frente a ese hecho histórico, los partidos del régimen corrieron a firmar el Acuerdo por la paz. La “cocina” nació por el temor a que se siguiera desarrollando la huelga del 12 de noviembre. y que contó con la participación del Frente Amplio, donde se acordó un proceso constitucional que buscó desviar la lucha en las calles, para llevar nuestra fuerza a las trampas del viejo régimen heredado de la dictadura.
Hoy, estamos atravesando un momento donde se empieza a asentar ese desvío. Se expresa, por ejemplo, en la pasividad expectante de millones y en las ilusiones que trajo el retiro del 10% de las AFP en amplias franjas de la población, que han paliado parcialmente la crisis en muchos hogares, ante el grave aumento del desempleo y las suspensiones sin sueldo que afecta, de conjunto, a cerca de 3 millones de personas.
Hemos visto cómo los grandes empresarios y los partidos tradicionales buscan engañar y confundir al pueblo trabajador: dicen que el proceso constituyente permitirá transformar este Chile de los 30 años que se impugnó en la rebelión; y, por otro lado, quieren hacernos creer que este “veranito” del 10% del retiro de pensiones es suficiente para enfrentar la recesión económica.
Por eso algunas de las discusiones centrales de esta IV Conferencia hicieron referencia a cómo enfrentar las trampas del régimen para sacarnos de las calles y desviar nuestra fuerza para reformar las viejas instituciones.
El Plebiscito de octubre y la lucha por la Asamblea Constituyente Libre y Soberana
En el plebiscito del 25 de octubre no existe la opción Asamblea Constituyente Libre y Soberana y está lleno de limitaciones impuestas por el parlamento: como la regla de los 2/3 que impone el veto de una minoría; la juventud menor de 18 años que protagonizó la lucha no podrá ni votar ni tener representantes; la limitación que impide discutir sobre los tratados de libre comercio; la impunidad total de los responsables políticos y materiales de la represión, entre otras cosas.
El Partido Comunista y el Frente Amplio son parte de esta “cocina” para que no se cambie nada. No sólo abandonaron la lucha en las calles, sino que nos quieren hacer creer que a través de la Convención Constitucional podemos conquistar educación gratuita, salud pública de calidad, terminar con las AFP y los abusos, pero no es así.
Por eso debemos intervenir claramente con una voz que denuncie las trampas del régimen y devele las trabas de esta “cocina” controlada por los mismos de siempre, y que pelee por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, por Fuera Piñera, para acabar totalmente con los 30 años de herencia de la dictadura, y porque esta crisis económica y sanitaria la paguen los grandes empresarios y no el pueblo trabajador.
Este camino sólo se logrará si retomamos el camino del 12N hacia una verdadera Huelga General para sacar a este gobierno y sobre las ruinas de este régimen imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana en donde ninguna institución esté por encima de ella. Una Constituyente así sólo nacerá de la caída revolucionaria de este régimen. Debe ir acompañada del impulso de organismos de autoorganización, que es la pelea que hemos dado y cuya experiencia más avanzada fue el Comité de Emergencia y Resguardo de Antofagasta donde se desarrolló una importante coordinación entre sindicatos y trabajadores/as, junto a poblaciones y juventud., Esta es la única forma de enfrentar la resistencia de los capitalistas, en la perspectiva estratégica de un gobierno de los trabajadores.
Hoy, millones tienen ilusiones en que el proceso nos permitirá conquistar las demandas por las que luchamos desde octubre. Por eso a la vez que planteamos que el único camino para imponer esa Constituyente sobre las ruinas del régimen es con la lucha de clases, acompañaremos de forma activa a todos quienes quieren terminar con la constitución de Pinochet votando apruebo, pero sin votar por convención mixta ni constitucional (lo que sería nulo o blanco) en la segunda papeleta, pronunciándonos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana-Fuera Piñera.
Queremos convocar a todas las organizaciones de trabajadores, sindicales, sociales, asambleas territoriales, a formar un Comando por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, un “tercer espacio” diferenciado de los de la derecha y la oposición. Un espacio que reúna referentes sindicales, sociales y de la vanguardia en esta perspectiva con la posición de luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana para acabar con los 30 años de herencia de la dictadura, retomar las demandas y la lucha de octubre y por fuera Piñera.
Nos proponemos intervenir activamente en el proceso constituyente para denunciar sus trampas y para que exista una voz que plantee las demandas de Octubre, por No+AFP, por un sistema de reparto solidario bajo control de trabajadores y jubilados, salud, vivienda, educación, por las demandas contra la opresión de las mujeres y disidencias, del pueblo mapuche. Para esto, es fundamental luchar por la nacionalización de los recursos estratégicos del país bajo gestión obrera. La nacionalización de la banca y el monopolio del comercio exterior, el reparto de las horas de trabajo, en el marco de un programa de emergencia de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas, considerando que Chile va a una de las peores recesiones de los últimos 30 años.
La legalidad partidaria en la perspectiva de un frente de trabajadores y la izquierda anticapitalista
Pero esta pelea, por una política independiente de los trabajadores, hay que darla en todos los terrenos. Por eso de cara al proceso constituyente nuestra apuesta es impulsar un Frente de las y los Trabajadores y la Izquierda Anticapitalista con quienes levanten esas banderas, para fortalecer una voz política por fuera del Frente Amplio y del Partido Comunista, que han demostrado ser parte de este régimen político y querer jugar dentro de las reglas que han impuesto los partidos tradicionales.
Vamos por un Frente donde seamos miles que nos agrupemos para pelear por un programa que levante las banderas de octubre, de forma independiente a los empresarios y sus partidos, sin ninguna alianza con el viejo “progresismo” de la Concertación como algunos pretenden, y que pelee por un programa de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas.
Para levantar ese frente es que ponemos a disposición nuestra legalidad, la cual estamos extendiendo a las regiones de Arica, Valparaíso y la Región Metropolitana, por candidaturas de las y los trabajadores y de la izquierda anticapitalista.
La preparación activa para mayores convulsiones
Octubre abrió una etapa de tiempos más largos con características pre-revolucionarias. Quieren hacernos creer que de esta crisis se “sale rápido y fácil”, cuando estamos enfrentando una recesión económica internacional sin precedentes en la historia reciente, que en Chile ya tiene más de 2 millones de empleos perdidos y 770 mil suspendidos, porque los grandes empresarios y el gobierno quieren que se descargue sobre los hombros del pueblo trabajador, con mayor precarización, desempleo y peores salarios.
La situación internacional no deja muchos márgenes para “crecimiento”, y la crisis económica, las tensiones geopolíticas cada vez más crecientes entre EEUU-China, y la lucha de clases internacional, pueden impactar en el proceso chileno, que ha sido uno de los fenómenos internacionales de la lucha de clases más importantes. La Conferencia enfocó la actualidad y vigencia de las ideas y práctica de la estrategia del marxismo revolucionario a 80 años del asesinato de León Trotsky, para buscar construir una organización que busque llegar mejor preparada cuando se desarrollen acontecimientos más convulsivos.
Apostamos a construir un partido revolucionario de los trabajadores que nos prepare para procesos más agudos de la lucha de clases, que apueste por profundizar el camino que abrió octubre, para conquistar las demandas de la rebelión, una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, el Fuera Piñera y que esta crisis la paguen los grandes empresarios.
Por eso vamos por continuar impulsando los comités y espacios de coordinación, entendiendo estos como espacios para impulsar la autoorganización de las y los trabajadores y la articulación con asambleas territoriales, mujeres y juventud de forma preparatoria a nuevos estallidos de la lucha de clases o momentos más álgidos, en la perspectiva de retomar el camino del 12 de noviembre por la Huelga General para derrotar a Piñera y todo este régimen.
Y esto, que abra la perspectiva de terminar con este Chile de los grandes capitalistas y conquistar un país gobernado por las y los trabajadores, donde sus recursos naturales y riquezas estén al servicio de las necesidades de las grandes mayorías, una sociedad de ruptura con el capitalismo.