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Red Internacional
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CGT OPOSITORAS. Idas y venidas ante el paro convocado para el 31 de marzo

Hace algunos días 25 gremios del transporte anunciaron una medida de fuerza para el último día de marzo. Anteayer Moyano y sus aliados dijeron que participarían. Pero los encuentros y desencuentros en la burocracia sindical no aportan certezas y hasta se podría levantar el paro.

Viernes 6 de marzo de 2015

Hace algunos días en La Izquierda Diario informamos los sucesivos pasos y encuentros de las CGT opositoras y los gremios del transporte, donde 25 gremios del sector aerocomercial, ferroviario, portuario, naviero e interior pesca, transporte urbano y de carga, lanzaron tras reunirse el 19 de febrero, un paro para el 31 de Marzo.

Luego de los anuncios de CFK en el inicio de las legislativas entraron las dudas de los convocantes al paro, y una nueva rosca se abrió paso entre los dirigentes para decidir si mantienen o no la medida de fuerza. Ya habíamos adelantado que alguna tormenta o nube sospechosa podía hacerlos arrepentir y que la medida quede en la nada. Desde el oficialismo surgieron guiños, sobre todo de parte del ministro Carlos Tomada, y algunos anuncios que plantearon una posible suspensión.

Las declaraciones

En diálogo con radio América, Tomada reivindicó la relación del gobierno con los sindicatos. “Yo creo que el diálogo que siempre tenemos abierto con ellos, nos va a conducir en esta oportunidad también a una solución antes de llegar al 31 de marzo”, dijo el ministro. Para él, el anuncio anticipado de la huelga es “para permitir que las negociaciones de estos días” eviten el conflicto. Y destacó “el alto nivel de subsidios del Estado” que tiene esa actividad, que permite según la visión particular del gobierno, “una ecuación donde hay buenos salarios, prestación de servicios y tarifas al alcance de todos”. Estos guiños abren negociaciones tratando de poner al oficialismo en sintonía para llegar a algún acuerdo y provocar que se levante el paro.

Cristina en el inicio de las legislativas anunció la presentación de un proyecto de ley para la estatización de los ferrocarriles, desatando las idas y venidas de los dirigentes sindicales que habían anunciado previamente el paro, y los amagues van imponiéndose en la partida. El titular de La Fraternidad, Omar Maturano, respaldó el anuncio aunque menos enfáticamente que su par de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia. El dirigente del gremio de los maquinistas señaló que la medida “es lo que reclamaban los trabajadores desde hacía mucho” y puso reparos a su acompañamiento. “Aplaudimos la decisión oficial, aunque será necesario que la nueva empresa no incurra en el sobredimensionamiento administrativo”, afirmó.

¿Moyano y sus amigos?

El martes 3 de marzo en un comunicado, luego de una reunión del Consejo Directivo de la CGT opositora que se realizó en la sede de Azopardo al 800, hacían pública su participación en el paro del 31 de marzo convocado por los gremios del transporte. Así lo indicó el presidente de la CATT (Confederación de Trabajadores del Transporte) y secretario general de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, en declaraciones a la prensa. "Habrá una reunión más cerca del paro porque hay sobrados motivos para ir a un paro. Si el resto del movimiento obrero quiere acompañar habrá que consultarlo", sostuvo Schmid acerca de si la CGT se sumará a la medida de fuerza de sindicatos del transporte, agrupados en la CATT que responde a esta central, y en la UGATT (Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte) que está bajo la órbita de la CGT oficialista de Antonio Caló.

Horas después, Moyano ponía en duda la propia reunión que había encabezado, y declaraba en Ámbito Financiero que temen “que los colectiveros de la UTA y los maquinistas de trenes de La Fraternidad, dos organizaciones claves para garantizar la contundencia de un paro, puedan suspenderlo a último momento y obligar al resto de los gremios a encarar una medida con escasas chances de impacto masivo”. El jefe de la CGT opositora postergó así la adhesión de la central obrera al paro nacional de los gremios del transporte, evitando un paso en falso en caso de que sus convocantes decidieran levantarlo, como sucedió en diciembre.

Pese a que el propio camionero forma parte de la organización de la huelga de fin de mes, mantendrá el suspenso hasta último momento acerca de la fecha para concretarla. “Si los gremios del transporte, entre los que está Camioneros, se acercan al 31 con la decisión en firme, allí confluirá el resto de los gremios disidentes”. De hecho, también lo haría la CTA de Pablo Micheli, como explicó ese dirigente en varios medios, y lo más seguro es que la otra adhesión será la de la CGT "Azul y Blanca" de Luis Barrionuevo, la primera en advertir que había riesgo de un paso en falso.

El reencuentro de la cúpula de la central de Azopardo tuvo asistencia casi perfecta: además de Moyano estuvieron su segundo, el petrolero Guillermo Pereyra, el municipal Amadeo Genta, el “Momo” Venegas, el panadero Abel Frutos, el judicial Julio Piumato, Julio González Insfrán (patrones y oficiales fluviales), el docente bonaerense Miguel Ángel Díaz y Jorge Sola (Seguro), entre otros.

Amagues y maniobras

Evidentemente esta pandilla de burócratas sindicales no tiene en su agenda la lucha por defender las genuinas demandas de los trabajadores. De hecho vienen dejando en claro que toda esta rosca de parar o no parar, va adjuntada a mostrarse como combativos y a mostrar su proyecto político patronal, como el lanzamiento del Partido CET de Moyano y las negociaciones electorales con Macri y Massa. Nada dicen estos dirigentes de las falsas declaraciones de CFK sobre que no hubo despidos. Ni tampoco hablan de la precarización laboral de millones de trabajadores, incluso dentro de los gremios que dirigen.

Por eso es imprescindible recuperar los sindicatos de toda esta casta de burócratas, tanto oficialistas como opositores. Lo único que hacen es tener bajo su control los negociados con las patronales y que no se les desmadre ninguna expresión alternativa o de izquierda, como en Lear o en la ex Donnelley (hoy Madygraf). En estos casos, no hay amagues ni dudas, se ponen rápidamente del lado de las patronales y en complicidad con el gobierno que los sostiene, intentan borrar toda organización independiente y por fuera de su control, para seguir enriqueciéndose eternamente.