En una nueva edición del programa radial de Antofagasta “Esto sí prendió”, se abordó el tema respecto al segundo aniversario de la rebelión de octubre 2019, entrevistando a Ignacio Cortés, ex dirigente estudiantil de esos años, actual trabajador del área de la salud y candidato al CORE, refiriéndose al importante factor de la juventud.

Cristobal Cartes Bernal Estudiante de Medicina U. de Antofagasta. Militante Vencer.
Viernes 22 de octubre de 2021
El día miércoles se realizó una nueva edición del programa radial “Esto sí prendió”, transmitido todos los miércoles por la radio FM7 en la ciudad de Antofagasta, y conducido por Daniel Vargas y Galia Aguilera, ambos militantes del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR).
En esta nueva edición, se trató uno de los grandes temas de la semana, el segundo aniversario de la rebelión de octubre, que vino a poner sobre la mesa las demandas por las cuales millones salieron a las calles a manifestarse y las cuales siguen vigentes, mientras aumenta la precarización de la vida, y continúa habiendo presos políticos producto de la represión del Estado y el gobierno de Piñera.
En esta oportunidad, se entrevistó a Ignacio Cortés, quien es un joven trabajador de la salud, ex dirigente secundario, militante de la agrupación Vencer, y actual candidato al Consejo Regional (CORE) del distrito 3, siendo conocido también por haber sido el candidato más joven a la Convención Constitucional.
A dos años de la rebelión de octubre, Ignacio comenzó su intervención refiriéndose sobre el importante rol y factor que jugó la juventud durante el estallido social: “En pleno 2019 yo era estudiante secundario, iba en tercero medio del liceo técnico y era presidente del centro de alumnos del liceo. Justamente ese año empecé a organizarme con mis compañeros. Primero antes del estallido social, cuando fue el paro nacional de profesores el mes de junio, donde comencé a organizarme con mis compañeros y compañeras del liceo y que posteriormente salimos a las calles en el estallido. Me siento parte de esos jóvenes que saltaron los torniquetes, porque mientras los secundarios saltaban los torniquetes en Santiago, en otras ciudades nos comenzábamos a organizar y movilizar”.
“Nosotros, los estudiantes secundarios fuimos quienes iniciamos las movilizaciones masivas y salimos sin miedo a protestar, por demandas que incluso no nos afectaban directamente, sino que les afecta a nuestros padres y abuelos, lo cual se expresó en el alza del pasaje del metro, que luego se profundizó aún más cuestionando todo y levantando las demandas y manifestándonos en contra de la desigualdad que hemos vivido durante estos 30 años. Me siento parte de la juventud que salimos en contra de este gobierno, pero no solamente de este gobierno, sino de todo este sistema capitalista, que nos ha precarizado, a nuestros padres, a nuestros abuelos, por generaciones".
Posteriormente, Daniel preguntó a Ignacio: ¿Cómo viviste los primeros días de la rebelión?
“Fue algo totalmente nuevo, porque estamos acostumbrados a ver movilizaciones en Santiago y también ver que los pacos reprimían allá, pero era algo que en otras ciudades como acá en Antofagasta no se veía. Durante los primeros días del estallido me acuerdo que estábamos en clases y al día siguiente fueron suspendidas indefinidamente, donde también tuvimos que salir a protestar y movilizarnos, porque Karen Rojo que era en ese tiempo alcaldesa de Antofagasta, quería obligarnos a volver a la normalidad, a que volvieran las clases en pleno estallido, mientras los pacos estaban nos reprimían, gaseaban y disparaban perdigones”.
“Siempre voy a tener ese recuerdo de la desatada y brutal represión que se dio aquí en Antofagasta, de la represión de este gobierno, jamás había visto que nos dispararan lacrimógenas por manifestarnos, mientras nos disparaban perdigones. Pero aún así enfrentamos la represión, a los pacos y a este gobierno, los estudiantes secundarios nos organizamos junto a las y los trabajadores y pobladores, donde pudimos confluir los distintos sectores en el Comité de emergencia y resguardo, el “CER”, que se levantó durante la rebelión para justamente poder organizarnos, atender a las y los manifestantes heridos, y luchar por nuestras demandas y contra el gobierno y su represión”.
Para finalizar, Galia Aguilera recordó que justo después de esos álgidos meses del 2019, el año 2020 durante marzo se presenciaron tomas y movilizaciones de estudiantes secundarios, siendo justamente en este contexto, que la juventud nuevamente puso el tema de la movilización y cuestionamientos a este régimen de los 30 años de herencia de la dictadura. Ante esto Galia preguntó: ¿Por qué los estudiantes posterior a la rebelión de octubre decidieron tomarse los liceos?
“El 2020 volvimos a clases presenciales, donde seguía siendo presidente del Centro de alumnos, y con mi compañera Alexia quien es actualmente la presidenta del ceal, dimos un discurso de bienvenida a nuestras compañeras y compañeros, donde nos encapuchamos con pañoletas verdes del aborto, y dijimos que no hay que volver a la normalidad, hicimos un fuerte llamado a nuestras compañeras y compañeros del liceo, y también un llamado a nivel nacional a movilizarnos, porque no podíamos volver a la normalidad, entrar a clases y hacer como si nada estuviera pasando. Olvidar a nuestros compañeros presos políticos, olvidar a los muertos, a esos cientos de compañeros con mutilaciones oculares”.
“Y así fue que comenzamos a realizar las fugas masivas en los liceos, no solo un día, sino que todos los días nos fugábamos, hasta que el liceo técnico llegó a ser el primer establecimiento en toma de Antofagasta. Como estudiantes secundarios vimos que no podíamos volver a la normalidad y que justamente teníamos que continuar movilizándonos y luchando por nuestras demandas, como la educación gratuita y de calidad, que es una demanda muy sentida por la juventud y por el histórico movimiento estudiantil, u otras demandas como el aborto legal, libre, seguro y gratuito y los derechos de la diversidad sexual”.