Se acaba de conocer el informe de la Policía de Investigaciones (PDI) en el que se recogen testimonios de siete personas que señalan la responsabilidad del ex Comandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, en torturas en el caso “La Caravana de La Serena”.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Viernes 25 de septiembre de 2015
El informe data de mayo de este año y en él aparecen testimonios de siete personas que relacionan a Cheyre con las torturas cometidas en el norte del país, después del golpe de Estado, en el caso que lleva por nombre “La Caravana de La Serena”.
El informe, confeccionado por pedido de la ministra de fuero Patricia González Quiroz, recoge los testimonios de las personas que fueron víctimas de tortura y que están declarando en la causa La Caravana de La Serena, que es parte de los casos de La Caravana de la Muerte que encabezaba el general Sergio Arellano Stark inmediatamente después del golpe de Estado.
Cheyre enfrenta una querella por parte de los familiares de Carlos Alcayaga Varela y otros ex presos políticos que vivieron la detención y la tortura. En el caso de Alcayaga Varela se trataba de un dirigente sindical y Secretario Regional de la Central Única de Trabajadores, además de ser gobernador de Vicuña en el momento en que fue detenido el 12 de septiembre de 1973 en esa ciudad y trasladado a La Serena, donde fue ejecutado acusado de “sustraer explosivos” y participar en una “escuela de guerrilleros”. Por este caso en el año 2012 familiares de los ejecutados pidieron ejecutar a Cheyre por su presunta responsabilidad en los hechos, debido a que Cheyre era teniente del Regimiento Arica de la IV Región cuando estos ocurrieron. La ministra en visita Patricia González rechazó en su momento procesar al ex comandante en jefe del ejército, lo que fue apelado por los demandantes.
En la nueva querella, se acusa a “todos los que resulten responsables, en su calidad de autor, cómplice o encubridor” de los delitos de secuestro calificado y homicidio calificado por las 15 personas, además de Alcayaga Varela, Oscar Aedo Herrera de 23 años, militante comunista; Jorge Araya González campesino de 23 años y también del partido comunista; el socialista Marcos Barrantes Alcayaga de 26 años; Jorge Contreras Godoy un campesino de 31 años; Hipólito Cortés Álvarez de 43 años y dirigente del Sindicato de la Construcción de filiación comunista; Óscar Cortés Cortés un campesino de 48 años también comunista; Víctor Escobar Astudillo de 22 años del mismo partido; Jorge Jordan Domic de 29 años un médico comunista al igual que Manuel Marcarian Jammet de 31 años, Jorge Osorio Zamora de 35 años y profesor universitario socialista, Jorge Peña Hen de 45 años también socialista; Mario Ramírez Sepúlveda de 44 años del mismo partido, Roberto Guzmán Cruz de 35 años del MIR y Gabriel Vergara Muñoz de 22 años un campesino también militante del MIR. Por otro lado, está la acusación de las personas que fueron detenidas y torturadas en el recinto en que estaba Cheyre.
Las acusaciones a Cheyre
Además de las ejecuciones, en el Regimiento Arica de la IV Región muchas otras personas fueron torturadas. Algunas de ellas habrían indicado a Cheyre como quién “manejaba el destino de los detenidos, y quien se paseaba constantemente por la fiscalía militar en tiempos de guerra”, según consigna la acusación del abogado querellante Cristián Cruz, lo ha sido negado por el uniformado.
Según el informe de la PDI de mayo de este año, las víctimas de tortura señalan a Cheyre como una de las personas que “tenía injerencia y mando sobre los detenidos”, y que era uno de los asesores del Coronel Ariosto Lapostol.
Los relatos señalan que Lapostol y Cheyre encabezaban alguna de las patrullas que llevaron a los detenidos, donde habrían escuchado que Cheyre ordenaba el interrogatorio de algunos detenidos. Uno de ellos fue torturado con el método del “submarino”, es decir introdujeron su cabeza en un lugar con agua y excremento y también le pusieron electricidad. Este testigo señala la presencia de Cheyre en el momento en que sucedieron los hechos.
Una denuncia similar establecen otros testigos, quiénes señalan que Cheyre estaba presente en el momento de su llegada al Regimiento, donde varias personas fueron torturadas y golpeadas. Algunos incluso terminaron con sus cuerpos cortados y quemados con cigarrillos, hechos de los que Cheyre habría estado al tanto. También el ex Comandante en Jefe es señalado en los otros cinco relatos de las víctimas de tortura, que indican haberlo visto en el momento que eran torturados; algunos de ellos incluso señalaron que éste los habría golpeado.
El caso está en etapa de investigación. Cheyre ha señalado que no tuvo que ver con las torturas ni ejecuciones, tampoco habría estado al tanto de estos hechos, según su defensa, la que también indica que no ha sido imputado por los tribunales.
La búsqueda de verdad, justicia y cárcel
Las políticas de la transición pactada a la democracia permitieron que gran parte de las violaciones a los derechos humanos quedara en la impunidad. Recién en el año 2004 se comenzó a hablar de tortura, a pesar de que el gobierno de Lagos estableció que los testimonios quedaran guardados por un plazo de 50 años.
En la actualidad, la mayor parte de las organizaciones de derechos humanos y de las víctimas de la tortura denuncian las políticas de impunidad que se instalaron desde la transición y que se han mantenido hasta la actualidad. Por lo mismo, exigen no solo conocer la verdad de lo sucedido, sino sobre todo justicia y cárcel para los responsables.