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Red Internacional
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Estados Unidos. Inicio de redadas en administración Trump: continuidad de la era Obama

En las últimas semanas alrededor de 680 migrantes han sido detenidos, según cifras oficiales. Distintos medios señalan que aun no supera los récords del demócrata Obama.

Miércoles 15 de febrero de 2017

Como había anunciado el millonario Trump, su administración es abiertamente hostil hacia los trabajadores inmigrantes que viven en Estados Unidos. En esta semana se anunció que van 680 inmigrantes en la primera tanda de redadas de su presidencia.

Según cifras difundidas por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), 235 de los detenidos se encontraban en los estados de Illinois, Indiana, Wisconsin, Kentucky, Kansas y Misuri, otros 190 fueron detenidos en Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur; mientras que 161 más fueron arrestados en Los Ángeles (California); otros 41 lo fueron en Nueva York y a 28 más los detuvieron en el área de San Antonio (Texas).

Se llevó a cabo una oleada de detenciones justificadas con el argumento de que estos inmigrantes son delincuentes en potencia o había cometido alguna falta, en un intento de defender la ofensiva racista de Trump y con leyes antimigratorias. Pero también han surgido importantes expresiones de resistencia como lo fue el paro de migrantes en Milwaukee donde participaron miles de latinos o la ocupación de aeropuertos contra el decreto antimigrante.

De acuerdo con declaraciones de David Marin, director de operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), estas operaciones se habían planeado desde la administración del demócrata Barack Obama.

Fue el anterior presidente estadounidense quien hasta ahora ha batido el récord histórico de deportaciones, con más de 2.8 millones de personas expulsadas de Estados Unidos, lo que se suma a la criminalización de los migrantes desplegada durante sus dos administraciones, de la mano con el impulso de una “industria” de las deportaciones, a través de los centros de detención operados por empresas privadas, así como con la explotación de los migrantes detenidos como mano de obra superexplotada.

En cuanto a política migratoria se refiere, la administración Trump es continuadora de la administración demócrata, con la diferencia de que ha desplegado un discurso de odio y xenofobia y promete acelerar las deportaciones, mientras que Obama había prometido reformas migratorias que protegerían a la mitad de los migrantes indocumentados.

El gobierno de Trump está ensayando medidas contra los trabajadores migrantes. Sin embargo, son millones de personas las que comienzan a levantarse para hacerle frente. Los trabajadores blancos, la comunidad afroamericana, los migrantes latinos y musulmanes, las mujeres y la comunidad sexodiversa, los estudiantes, los pueblos originarios de Estados Unidos y los grupos ambientalistas deben unirse para enfrentar juntos cada ataque.

Y desde México y Centroamérica hay que levantar una gran movimiento en solidaridad con nuestros hermanos migrantes, contra el muro y las deportaciones, por plenos derechos para los migrantes de todas las nacionalidades, y por el libre tránsito de personas a través de los países de la región.