En el marco de los tarifazos, escalada inflacionaria y techo a las paritarias, el funcionario denunciado por irregularidades en el SOMU hizo esas polémicas declaraciones.
Martes 27 de marzo de 2018 14:40
Según todas las estadísticas disponibles, durante el primer semestre de 2018 la inflación alcanzará un porcentaje que estará apenas por debajo de lo que el Gobierno anunció para el año entero. Para fin de año, está completamente descartado que aquel famoso 15 % pronosticado por los funcionarios macristas vaya a ser verdad.
Más allá de los fríos números, es la temperatura que se percibe en la vida cotidiana del pueblo trabajador, con un inflación creciente durante los primeros meses del año, y tarifazos en los servicios públicos que aún no han terminado, sino que seguirán en los próximos meses.
En este marco, el Gobierno de los ricos, con ayuda de la burocracia sindical, se ha propuesto que este año el salario vuelva a perder, en beneficio de los empresarios. Los acuerdos salariales del 15 % en cuotas que muchos dirigentes gremiales ya han firmado, es una muestra de esto.
Sin embargo, como si esto no fuera suficiente, los funcionarios se burlan de los trabajadores. En el día de hoy, el ministro de Trabajo Jorge Triaca, que se hizo famoso durante el verano por la denuncia de su ex empleada Sandra Heredia, que puso al desnudo los manejos irregulares del ministro tanto en su vida privada como en la irregular intervención del SOMU, afirmó sin sonrojarse que el Gobierno cuida “el poder adquisitivo de los trabajadores”.
Para sostener esta mentira no solo evitó referirse a los altos índices de inflación y a los tarifazos que seguirán en los próximos meses, sino que también señaló que “en todos los casos se incorporó una cláusula de revisión si la inflación supera el 15 por ciento". Esta cláusula no es más que un engaño avalado por la dirigencia burocrática de los sindicatos, ya que no compromete a nada a los empresarios. Por el contrario, es la manera de renunciar a la cláusula gatillo que muchos trabajadores esperaban como una garantía mínima para que su salario no siga perdiendo.