En la central sindical ya nadie canta esa estrofa del himno peronista. Ayer Juan Carlos Schmid criticó la presencia de Magario en la sede de la calle Azopardo.
Viernes 2 de junio de 2017 09:42
De los gestos simpáticos a las respuestas tensas. “Compartimos el mismo horizonte, la necesidad del triunfo del peronismo para reinsertar la equidad, la inclusión y la justicia social”, dijo un amable Héctor Daer el miércoles. Ocurrió durante una reunión de la Federación Argentina de Municipios, que preside Verónica Magario. El encuentro tuvo lugar en la sede de la CGT, en la calle Azopardo.
Ayer jueves, la simpatía no fue tanta. “No queremos oportunistas” afirman que lanzó Juan Carlos Schmid, en referencia a la presencia de Magario en el histórico edificio. “Me molesta que utilicen a la CGT con fines partidarios, nosotros no somos trampolín de nadie", afirmó el dirigente, según Ámbito Financiero.
Si la CGT ya tenía demasiadas divisiones, la interna que hay en el FpV y el peronismo no ayuda a que las cosas que se calmen.
Daer ya declaró hace semanas su vocación de acompañar a Randazzo. El dirigente de Sanidad se suma al intento de hacer un peronismo sin Cristina Fernández. Habrá que ver qué ocurre si el escenario de las PASO pone frente a frente a la expresidenta y su exministro.
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Carlos Acuña, el otro integrante de ese triunvirato fantasma que dice dirigir la CGT, hace tiempo ya que está en campaña junto a Sergio Massa. Hace pocos días se lo pudo ver en la primera fila del acto de lanzamiento que hiciera el líder del Frente Renovador. Mucho antes, en el acto del 1° de Mayo, ya había pegado el faltazo para ir a recorrer barrios con el jefe de Gabinete de Cristina Fernández.
La reunión contra la que despotricó Schmid había sido organizada por el secretario de Estadísticas y Defensa del Consumidor de la CGT. Se trata de Víctor Santa María, titular del gremio que agrupa a los encargados de edificios. Es, además, el impulsor de un armado amplio dentro de la Ciudad de Buenos Aires, un “frente Plural” para enfrentar al macrismo que no termina de tomar cuerpo.
Las críticas de Schmid no sorprenden. Por un lado, el dirigente de Dragado y Balizamiento es uno de los dirigentes cercanos al papa Francisco desde hace tiempo. Sin embargo, hasta el momento no dio señales de alinearse con Florencio Randazzo, el hombre impulsado desde el Vaticano para poner de pie un peronismo des-kirchnerizado.
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El dirigente ayer dijo "estamos haciendo un esfuerzo enorme para fortalecer la unidad de la CGT frente a la política socioeconómica del macrismo y algunos dirigentes nos vienen a plantear divisiones partidarias que nos debilitan".
Luego de la crisis que significó la forma en que terminó el acto masivo del pasado 7 de marzo, el nombre de Schmid fue el que sonó como una figura que pudiera reemplazar al triunvirato. Eso se vio en el “acto express” que hizo la conducción de la central sindical para el 1° de Mayo. Ese día, el dirigente de la CATT fue el único orador, en el breve acto realizado en Obras Sanitarias.
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Las tensiones que surcan a la CGT ponen en evidencia que el interés principal de los dirigentes burocráticos está atado a los grandes partidos patronales. Mientras, sostienen una tregua marcada con el Gobierno y las grandes patronales que permite el avance de despidos, suspensiones y pérdida de poder adquisitivo.