Este martes se tuvieron que suspender las clases en la escuela 4 del distrito escolar 19 por haber un nido de ratas dentro de la escuela. Docentes venían denunciando la situación desde hace meses.

Hernán Cortiñas Docente delegado de UTE-CTERA
Martes 4 de julio de 2017
Como contraparte a los millonarios gastos en publicidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, docentes y familias de las escuelas públicas porteñas vienen denunciando el abandono sistemático del Gobierno de Larreta, que se limitó a tomar medidas cosméticas, como pintar tan sólo las fachadas de los establecimientos educativos.
Este es el caso, entre tantos otros, de la escuela 4, cercana a la villa 1 11 14, que desde marzo “emitió 11 alertas rojas y los docentes también elevaron por vía jerárquica una carta a zoonosis. La única respuesta recibida fue poner cebos, pero no viene funcionando porque hace falta tapar los accesos de las ratas y sacar el cielo raso, que es en donde están anidando las ratas” explicó un docente del establecimiento a la redacción de este diario.
Luego de ver reiteradas veces ratas y sus excrementos en las aulas, los docentes dijeron basta, se plantaron en que no era posible seguir dando clases en esas condiciones. Recién una vez suspendidas las clases la dirección de infraestructura dio una respuesta y se comprometió a tapar los accesos de las ratas y comenzar a arreglar los cielos rasos de las aulas en donde anidan los roedores.
No se trata de un caso aislado. Mientras el Gobierno porteño gasta 1.200 millones de pesos en publicidad, con campañas electoralistas como #AgradeSelfie, las escuelas públicas porteñas sufren problemas edilicios de todo tipo, a lo que se suma la falta de cobertura de cargos por las malas condiciones de trabajo para la docencia. Familias y docentes denunciaron que más de 50 escuelas tienen problemas de calefacción y en otras escuelas del Bajo Flores (como la 12 y la 22) los chicos han pasado más de 2 meses sin inglés por falta de políticas para que se reciban todos los docentes que necesita el sistema educativo porteño.
El presupuesto de educación de la Ciudad de Buenos Aires que se votó para el 2017, es el más bajo de la historia. Fue aprobado por los legisladores del PRO, la bancada de Ocaña y el bloque peronista, por su rechazo se destacó el Frente de Izquierda que votó en contra. Cabe señalar que incluye 4.200 millones de pesos destinados a la educación privada, en detrimento de la pública. Mientras tanto, en los profesorados solo el 23% se recibe, porque se vuelve imposible sostener el estudio con trabajos tan precarios y jornadas extensas. Para no tener que optar entre trabajar o estudiar es necesario impulsar la reducción de la jornada laboral a 6 horas, 5 días, sin reducción salarial. De esta manera, los jóvenes podrán tener sus recursos y su tiempo para estudiar, mejorándose a su vez las condiciones de enseñanza que redundarían en una mejor educación.