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Red Internacional
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MAL OLOR Y SABOR DEL AGUA. Investigan si el agua en la Ciudad está contaminada

A partir de los reclamos por el mal olor y sabor que se acentuaron la semana pasada, la Justicia obtendrá muestras del agua, para identificar si hay un problema generalizado de contaminación. Aysa no hará descuentos en las tarifas.

Jueves 17 de septiembre de 2020 11:01

Foto Aysa, Planta San Martín

Desde hace varios días, incluso semanas, usuarios de la Ciudad reclaman por el mal olor y sabor del agua corriente. La Unidad Fiscal Especializada en Medio Ambiente (Ufema), dependiente de la Justicia, comenzó a investigar si existe algún tipo de contaminación, tomando muestras en las plantas correspondientes.

"La medida se ordenó en todas las comunas con la intervención de la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA). Ahora estamos en el cumplimiento de estas tareas previas a cualquier medida de avance, y con DGONTA ya una primera toma de muestras tendríamos para analizar. Estamos en lo más complejo de detectar caso por caso y ver si se corresponda a una misma planta de AySA o el problema es generalizado", señalaron desde la Justicia.

Por su parte, Aysa, la empresa dirigida por Malena Galmarini, presentó hace unos días el pedido de investigación en dicha Unidad Fiscal Especializada en Medio Ambiente, presentándose como “damnificada” y sosteniendo que no habrá ninguna modificación en las tarifas para las y los usuarios porteños en estos meses, a pesar de la mala calidad del servicio de agua corriente.

Desde la empresa continúan sosteniendo que "el agua de consumo no presenta toxicidad alguna", ni “peligro alguno para la salud”. Sin embargo, reconocen que la modificación en su olor y sabor comenzó a registrarse a partir del 21 de agosto, y el viernes 4 de septiembre se identificó un fuerte olor en el agua de la Planta de San Martín, ubicada en Figueroa Alcorta al 8500, que, “si bien resulta apta el consumo humano, puede presentar un olor y sabor particular identificado con un descriptor tipo aceituna o aceite de oliva ".

También dicen que estos cambios podrían deberse a "vuelcos no permitidos en cuerpos de agua superficial", es decir, a sustancias contaminantes. Es importante recordar que hace unos días, contrariamente, Aysa había dicho que los cambios podían deberse a "variaciones del Río de la Plata".

La mayor parte de los reclamos por el mal olor y sabor del agua tuvieron lugar en los barrios de San Isidro, Palermo, Belgrano y Caballito, barrios que dependen de la Planta San Martín, y donde viven cerca de 6 millones de personas.

Estos reclamos se suman al mal servicio que viene brindando Aysa en los barrios más pobres como las villas de la Ciudad, donde durante meses los vecinos reclamaron la falta de agua en manzanas enteras, como en la Villa 31 o la 21-24, en plena pandemia. Un servicio básico que no es garantizado, mientras se patean las responsabilidades entre la empresa y el gobierno de la Ciudad.

La contaminación del agua puede tener graves consecuencias en la salud de las y los porteños. Ni siquiera por este posible perjuicio a la salud, la empresa realiza modificaciones en las tarifas. No vaya a ser que se queden sin algo de ganancias.