Nuevas alzas en planes de isapres profundizan el negocio en la salud, mientras los empresarios siguen llenando sus arcas.
Rebeca Rodríguez Osorio Médica. Agrupación de trabajadores de la salud "Abran Paso"
Domingo 1ro de abril de 2018
El año pasado en esta misma fecha cuatro instituciones privadas de salud aplicaban alzas de precios en los contratos de los afiliados: Cruz Blanca experimentó un alza de 7,6%; Colmena un 6,7%; Consalud un 5,9%; y de Fusat un 4%, cifras que fueron en ese momento las más altas desde los 11 años previos.
Hoy las empresas que realizaron un reajuste de sus primas son Colmena (4,8%), Consalud (4,7%) y Cruz Blanca (7,7%). Mientras que Nueva Masvida, Vida Tres y Banmédica decidieron congelar sus valores, al igual como hicieron el año anterior.
Una de las razones de esto último pudiese ser, según los expertos, la judicialización de las alzas, que durante el año pasado alcanzaron los 127.280 recursos interpuestos para congelar los planes.
Cifras que sólo aumentan en mayor o menor medida que años anteriores, pero que a la larga siguen significando sólo una cosa: el negocio de la salud sigue profundizándose y enriqueciendo a un puñado de empresarios dueños de todos nuestros derechos.
Si una de las razones a las que las empresas aluden por estas alzas son los avances de la tecnología, entonces no cuesta darse cuenta de que estamos presenciando como crece y se mantiene la enorme brecha entre quienes pueden acceder a estos servicios y quienes no, todo demarcado entre valores de planes y precios de servicios.
Mientras tanto, la salud pública y su crisis mantienen en la precariedad a miles de familias, con eventos absolutamente repudiables como la muerte de pacientes en salas de espera o las grandes listas para acceder a exámenes, procedimientos, o incluso visitas con profesionales de la salud.
En base a esta situación, el Médico-cirujano del Hospital Regional de Antofagasta y excandidato a Diputado por la región por el Partido de Trabajadores Revolucionarios, Néstor Vera, afirmó que: “Esta situación evidencia el profundo negocio que hay en la salud, negocio que ya no da más, que incluso se ha llevado a pacientes esperando por una atención en los hospitales. Es una situación insostenible que debemos cambiar. Sin embargo, el gobierno de Piñera, el mismo que viene a favorecer el lucro en la educación, la objeción de conciencia que impide el derecho a las mujeres a abortar en las 3 causales, tampoco dará solución a este conflicto. Ya que sus intereses están en los bolsillos de los pacientes y no en sus vidas.
Es por esto que debemos poner en pie, a través de la movilización entre estudiantes, trabajadores de todos los rubros, incluso de la salud, un sistema estatal y público gratuito a nivel nacional, al acceso de todas y todos, gestionado por sus trabajadores, especialistas y usuarios.”