En una nueva provocación el Ejército de Israel dispuso 100 francotiradores en la frontera con Gaza donde este viernes comienza una protesta por el derecho al retorno de los refugiados.
Miércoles 28 de marzo de 2018 13:13
Foto de archivo: Reuters
Mientras que Gaza se prepara para lanzar una ambiciosa campaña de protesta llamada "La Marcha del Retorno" a partir del viernes, el Ejército israelí ya respondió con una nueva provocación, avisando que desplegará 100 francotiradores en la frontera con la franja.
La protesta impulsada por distintas organizaciones palestinas busca realizar acampes en las zonas fronterizas con Israel a partir del próximo viernes y permanecer allí para luego marchar el 15 de mayo, cuando se conmemora la Nakba (catástrofe, en árabe). El objetivo es reclamar por el derecho de retorno de los refugiados palestinos a su territorio histórico, ocupado hace años por el Estado colonialista de Israel.
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La marcha del retorno
Todos los partidos, movimientos y facciones palestinas con presencia en la Franja de Gaza, se han unido a la convocatoria contra la ocupación israelí y el bloqueo sobre Gaza que reclama el derecho de los refugiados palestinos al retorno, y que tendrá su punto álgido en la Nakba. El 15 de mayo Palestina conmemora el inicio de la Nakba (la catástrofe), en la que recuerda la limpieza étnica, las masacres y la expulsión de los palestinos de su tierra, que fueron la base de la fundación artificial del Estado colonialista de Israel.
"El objetivo estratégico es mandar un mensaje al mundo de que los palestinos se apegan a su derecho legítimo del retorno y no cederán sobre él. Lo hacemos mediante una marcha pacífica", explicó Ahmed Abu Rtaima, el portavoz de la iniciativa en Gaza, quien insistió en que "no significa enfrentamientos o disturbios" con Israel.
El plan comenzará el viernes 30 de marzo, conmemorado por los palestinos como el Día de la Tierra desde que en 1976 una protesta nacional contra la confiscación de 2.100 hectáreas de terrenos palestinos por parte de Israel, que terminó con el asesinato de seis palestinos a manos del Ejército israelí.
En los días consecutivos "habrá actividades sobre el terreno hasta el gran día, el 15 de mayo, el día de la mayor marcha que ha habido", aseguró Abu Rtaima.
Está previsto que se monten grandes tiendas de campaña a unos 700 metros de la valla entre Israel y Gaza, y se desplieguen dispositivos de seguridad para impedir que nadie se acerque allí. Además, se instalarán conexión a internet y baños.
La provocación del Ejército israelí
El Ejército de Israel no tardó en responder al llamado a la protesta y desplegó 100 francotiradores en la frontera con Gaza en lo que es una nueva provocación que puede terminar inflamando la situación y desatando enfrentamientos que terminen con manifestantes asesinados, como es habitual durante las intervenciones del Ejército.
Israel acusa a Hamas, que gobierna la Franja de Gaza y al que considera una organización terrorista, de estar detrás de las protestas. Eso argumento les es suficiente para militarizar las fronteras de una zona que ya vive como una prisión a cielo abierto, con el control por tierra, aire y mar que Israel aplica sobre la franja día a día.
En un comunicado público Israel dijo que "tiene derecho a defender sus fronteras y a impedir infiltraciones en su territorio soberano", como si no lo hiciera todo el tiempo con militares, check points y muros del odio, avanzando en la segregación de la población de Gaza y en la colonización de los territorios de Cisjordania.
En Cisjordania, las organizaciones palestinas pidieron que se proteste contra los puestos de control militar israelíes durante el Día de la Tierra.
El teniente general Gadi Eizenkot, jefe del estado mayor del Ejército israelí, dijo al diario Yedioth Ahronoth que los militares "no tolerarán daños a la barrera durante las protestas". "Hemos desplegado más de 100 francotiradores que fueron reclutados de todas las unidades militares, sobre todo de las fuerzas especiales", afirmó Eizenkot en la entrevista. "Si hay vidas en peligro, hay permiso para abrir fuego".
Es decir que el Estado de Israel dio via libre para que sus soldados disparen sobre los palestinos. Al igual que durante la Nakba, y "perfeccionado" con los años, Israel sigue siendo una verdadera potencia colonial de ocupación y se vale de los asesinatos, la represión y los encarcelamientos para hacer frente a las protestas del pueblo palestino.