Jueves 25 de septiembre de 2014
Fotografía: EFE
Cientos de personas participaron hoy en el tenso entierro de dos militantes de la organización islamista Hamas, acusados sin pruebas por Israel del asesinato de tres jóvenes estudiantes judíos en Hebrón, Cisjordania, el pasado 12 de junio. Los dos hombres fueron asesinados a tiroseste martes por fuerzas israelíes que desplegaron un fuerte operativo militar en la zona rodeando la casa donde se encontraban y abriendo fuego hacia el interior de la vivienda.
El funeral llenó las calles aledañas a la mezquita Husein BinAli de Hebrón entre imágenes de rabia e ira por lo que los asistentes calificaron como "ejecución a sangre fría" de los dos militantes del ala armada de Hamas.
El portavoz militar israelí teniente coronel Peter Lerner dijo en una comunicación telefónica que "Abrimos fuego, devolvieron el fuego y murieron en el intercambio". "Tenemos confirmación visual de uno. Del segundo, no tenemos confirmación visual, pero la presunción es que murió".
Por su parte, el gobernador de Hebrón KamelHmeid dijo en la radio palestina que había dos muertos. "Está claro ahora que los dos mártires, al Kawasme y Abu Aysha, fueron asesinados esta mañana durante una operación militar en el área de la Universidad de Hebrón. Condenamos este crimen, este asesinato, como un homicidio deliberado y premeditado", dijo el gobernador.
Mientras tanto, el portavoz de Hamás en Gaza,Sami Abu Zuhri dijo que "Hamas alaba el papel de los mártires Abu Aysha y Kawasme en perseguir colonos israelíes y subrayamos que su asesinato no debilitará la resistencia".
Protestas y represión
Tras el entierro de los militantes, se desataron protestas en las que jóvenes palestinos indignados lanzaron piedras y otros objetos y fueron reprimidos por las Fuerzas de Seguridad israelíes, que abrieron fuego con balas de goma hiriendo a 20 personas, una de las quedó en estado crítico tras ser alcanzado por un proyectil en la cabeza, según informaron fuentes sanitarias.
Poco después de conocerse la muerte de los dos militantes de Hamás, Netanyahu se felicitó el martes y destacó que "el largo brazo de la justicia israelí" había hecho su trabajo. En declaraciones al inicio del Consejo de Ministros, el jefe del Ejecutivo insistió en culpar a Hamas y alabó la acción conjunta del ejército, los servicios secretos y las unidades policiales antiterroristas. También declaró que "continuaremos golpeando al terrorismo allí donde esté”.
En un comunicado enviado a la prensa, las familias de Gilad, Naftali y Eyal dijeron sentirse "orgullosas del Gobierno y de las fuerzas de Seguridad por mantenerse firmes en nuestra demanda de que se hiciera justicia".
Los dos militantes eran buscados desde hace más de tres meses cuando Netanyahu lanzó redadas masivas con miles de soldados que realizaron cientos de violentos allanamientos en distintas ciudades de Cisjordania, y apresaron a medio millar de personas, en su mayoría miembros de Hamás y ex convictos liberados en el canje por el soldado israelí GiladShalit.
El asesinato de los tres jóvenes israelíes y la posterior campaña del gobierno culpando a los palestinos, desató ataques racistas y venganzas contra la población árabe en Jerusalén por parte de grupos ultranacionalistas judíos, en uno de los cuales fue capturado y asesinado Mohamad Abu Jedeir. El joven palestino fue quemado vivo y su cuerpo abandonado en un bosque del oeste de la ciudad santa.
Desde entonces, la urbe es escenario de un creciente clima de tensión, con protestas y arrestos diarios de palestinos, ataques al tranvía y a las colonias de la ciudad.
La desaparición y muerte de los tres muchachos, fue también una de las excusas del gobierno de Tel Aviv para desatar la devastadora ofensiva militar contra la Franja de Gaza que se prolongó por siete semanas de bombardeos y que incluyó una sangrienta incursión terrestre. En la operación, perdieron la vida más de 2.100 palestinos y resultaron heridos cerca de 11.000, en su gran mayoría civiles y una cuarta parte niños. Además fueron destruidas miles de viviendas e infraestructura de la Franja.
También murieron 67 soldados israelíes en acción, dos civiles -uno de ellos un niño- y un trabajador extranjero, estos últimos alcanzados por alguno de los miles de proyectiles lanzados desde la Franja.
Redacción ID | Fuente: Agencia EFE / Reuters