A dos años de la masacre de Iguala se movilizaron cientos en Guadalajara; la consigna, no permitir que el olvido y el tiempo apaguen esta digna lucha.
Martes 27 de septiembre de 2016
La cita fue a las 18:00 horas en el Parque Rojo, un lugar emblemático por el significado que esconde el color que lo nombra y representa. Es el parque de la Revolución. Y el día de hoy aquellas historias que lo encarnan, volvieron a posar sus voces y luchas en las de quienes salieron a la calle con la consigna de no permitir que el tiempo y el olvido apaguen una digna lucha.
Hace dos años el Estado fue partícipe y cómplice de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa. Sus padres y madres los siguen buscando y exigen su presencia con vida. A la marcha asistieron alrededor de 700 personas de distintas posturas ideológicas y políticas; todos unidos bajo una misma consigna: ¡Vivos se los llevaron y vivos los queremos!
Jalisco es uno de los estados del país donde las historias sobre desaparecidos, "levantados" y asesinados, es cosa de todos los días. Y ese dolor y rabia podía sentirse a cada paso que dábamos. Era mucha la gente que detenía su camino para vernos marchar y demostrarnos su solidaridad de algún modo. Desde mantas colgadas en algunas ventanas de las casas, hasta aplausos o miradas de aprobación.
A la manifestación asistió una representación de normalistas de Ayotzinapa así como de los Padres de los normalistas desaparecidos. Acompañándolos veníamos los diversos colectivos, organizaciones y sociedad civil, que decidimos también alzar nuestra voz.
Uno de los contingentes más numeroso fue el de los estudiantes de la Normal Rural de Atequiza, quienes se encontraban a la vanguardia; sus consignas retumbaban por las calles del Centro de Guadalajara dejando claro que nadie ahí estaba dispuesto a quedarse callado.
A lo largo de la marcha pudieron verse también otros contingentes: por ejemplo el de estudiantes del ITESO, donde algunos de ellos entonaron canciones de trova que nos recordaban el valor del cantor en la lucha; dos contingentes con profesores de la Universidad de Guadalajara, Comunidad CUCSH con Ayotzinapa y Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU); tres de organizaciones sindicales, Telefonistas de México, Movimiento Magisterial Jalisciense y el Frente Magisterial de Jalisco; dos de organizaciones políticas, la Juventud Comunista de México y el Movimiento de los Trabajadores Socialistas; y uno de organización civil, Amnistía Internacional.
Asimismo fueron muchos otros los que avanzaron a nuestro lado sin pertenecer abiertamente a ningún grupo o colectivo.
Mientras la noche caía avanzamos sobre la avenida Juárez hasta llegar a Ramón Corona, en donde doblamos rumbo a Plaza Liberación. Al pasar frente a la casa de Gobierno las consignas contra quienes ahí dicen despachar, se incrementaron y llenaron los vacíos que deja el servilismo hacia la burguesía por parte de nuestros gobernantes. Eran alrededor de las 20:40 horas cuando arribamos a la plaza de la liberación. La metáfora de una lucha que no se rinde, se dibujó en ese trayecto desde la Revolución hasta la Liberación.
Frente al teatro Degollado se pronunciaron algunos discursos, en donde se agradeció por la solidaridad y se insistió en la no claudicación de tan digna rabia. Quienes ahí estuvimos agradecimos también en secreto la nueva cátedra recibida por aquellos que, aun cuando no están con nosotros, siguen enseñándonos a luchar.
Lunes 26 de septiembre de 2016