Javier fue visto por última vez Eel 19 de agosto saliendo de su domicilio en la CDMX. Iba a bordo de un vehículo Aveo color vino con placas del estado de Morelos.
Jueves 27 de agosto de 2020
Según informó La Fiscalía General del estado de Morelos su cuerpo fue encontrado, más tarde el mismo día, en un terreno baldío de la colonia Acapantzingo en Cuernavaca. Su cuerpo presentaba rasgos de violencia y estaba envuelto en una tela blanca, parcialmente quemada; a lado del cuerpo se encontró un cartón que tenía escrito un mensaje de odio.
Es el segundo crimen de odio contra un activista LGTB+ de la CDMX encotradx en Morelos en tan solo 2 meses, siendo el primero el de la doctora María Elizabeth Montaño, defensora de los derechos LGBT+, encontrada muerta el pasado 19 de junio.
Aparte hace apenas 14 días que fue asesinado el también activista por los derechos LGBT+ Jonathan Santos en el estado de Jalisco.
A pesar de esto y las decenas más de crímenes de odio que han ocurrido en el país (alrededor de 27 este año), no existe ningún registro oficial y la mayoría se queda en la impunidad, lo que demuestra la poca importancia que tiene para el gobierno.
Ante la brutal violencia que seguimos viviendo lxs integrantes de la comunidad LGBT+ no podemos esperar que sea la justicia burguesa quien resuelva esta problemática. No olvidemos que son ellos quienes siempre colocan la primera traba, no solo para los crímenes de odio sino para denunciar algún acto discriminación que, por ser parte de las disidencias sexuales, son objeto de burla y justificación por parte de la policía quienes, contrario de lo que nos dicen, no están para cuidarnos sino para perpetuar el mismo sistema que nos oprime
Es necesario apostar por la organización en la calles y la creación de comisiones de investigación independientes integradas por organizaciones de la comunidad LBGTI+, de derechos humanos, estudiantiles, obreras y populares, porque la justicia no vendrá nunca de quienes nos oprimen.
Lo que debemos tener bien claro es que para que realmente haya justicia para Eduardo, Jonathan, Elizabeth y todas las personas víctimas de crimines de odio es necesario acabar con este sistema capitalista y heteropatriarcal que ha sido el que nos llevó a este ambiente de terrible violencia contra las mujeres y las personas de la comunidad LGBT+