×
×
Red Internacional
lid bot

Jornada laboral. Jornadas laborales extenuantes: Los chilenos son los que más trabajan en el mundo

Ante el debate instalado sobre la reducción de la jornada laboral, revisamos que dicen las encuestas en relación a cuánto es lo que se trabaja en Chile.

Domingo 18 de agosto de 2019

El Centro de Estudios Públicos (CEP) realizó una edición en mayo del 2017, en donde se analizó la cantidad de horas trabajadas al año en Chile, en la cual se determinó que está por sobre el promedio de los países de la OCDE.

En Chile, según arrojó la encuesta, se trabaja 1.990 horas anuales, 5 semanas por encima de lo que se trabaja en países de la OCDE. Es decir, si consideramos que un año dura aproximadamente 8.760 horas, con un promedio de sueño de 7 horas –el cual desde ya debe ser menor-, considerando además 3 horas promedio de transporte diario a los trabajos, apenas queda un 35% de las horas anuales para el ocio, compartir con nuestras familias y amigos.

En otras palabras, los trabajadores en Chile tienen una de las jornadas más extenuantes a nivel mundial, dejando la vida en los trabajos, solo para aumentar las ganancias de los empresarios.

Te puede interesar: CADEM-MORI: Encuestas revelan el amplio apoyo de la población a reducir la jornada laboral

Pero, las extensas jornadas, la precarización de la vida y el agotamiento que esto produce en los trabajadores, que conlleva a problemas de salud físicos y mentales, no es casual, sino que es propio del modelo neoliberal que está implantado en Chile desde la dictadura de Pinochet. Un modelo económico y social, que solo está en función para perpetuar y aumentar las ganancias empresariales, a costa de la vida de las y los trabajadores.

Ante estas alarmantes cifras se hace necesario que las y los trabajadores se pongan a la cabeza de luchar por la reducción de la jornada laboral, pero no tan solo por reducirla a las 40 horas como propone la “oposición”, que pretende mantener la productividad, lo que puede implicar ritmos más extenuantes de trabajo lo que no necesariamente implicaría costos para los empresarios y no implicaría la mejora en la calidad de vida.

Es por esto, que hay que luchar por la reducción de la jornada laboral a 30 horas, 5 días a la semana, 6 horas al día, y que se repartan las horas entre ocupados y desocupados y sin reducción de sueldo, para de esta forma golpear las ganancias de los empresarios y dar una mayor calidad de vida para las y los trabajadores.


Sofía Ávila

Estudiante de Derecho de la Universidad de Antofagasta