Esta semana se dio a conocer la suspensión de tres jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua por casos de corrupción, hecho que remeció al poder judicial y dejó al descubierto la impunidad en la que vive esta casta.

Gidget Guardiola Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"
Domingo 7 de abril de 2019
La corrupción comienza a destaparse y esta vez le tocó a la casta judicial, siendo tres jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua quienes fueron suspendidos de sus actividades tras conocerse la influencia en las resoluciones de diversos casos en los que estaban involucrados tanto empresarios, como altos cargos religiosos. Pero, esta no es la primera vez que empresarios y religiosos se ven involucrados en este tipo de irregularidades, cabe recordar el polémico caso Caval y las innumerables denuncias de de acoso y abuso sexual infantil por parte de los eclesiásticos.
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Hoy quedó al descubierto cómo opera esta casta judicial, quien tiene el poder de decidir sobre las libertades de las personas, y en su ejercicio termina velando por los intereses de los más ricos.
Poder, altos sueldos y vidas de lujo, a esto aspiran los jueces de los millonarios y no les tiembla la mano al momento de fallar en favor de empresarios que saquean las tierras, asesinan mapuches y terminan con la vida de cientos de trabajadores y trabajadoras en sus fábricas.
La corrupción dentro del poder judicial no es algo nuevo, tanto la derecha y la exConcertación se tiran la pelota mutuamente, pero ambos sectores han utilizado el poder judicial a su favor, tanto en sus gobiernos como en sus amigos los empresarios y la iglesia.
La justicia para los ricos ya no nos sorprende, mientras empresarios como Delano y Lavín caminan por las calles libremente, cumpliendo condenas de "clases de ética". Mientras, quienes viven en condiciones de miseria con sueldos y pensiones de hambre terminan muchas veces condenados y privados de libertad, perseguidos hasta la muerte por vender cosas en la calle como lo vimos hace unos días con el trabajador ambulante atropellado a causa de la persecución de carabineros, pues ahí queda demostrado que el sistema judicial castiga al más pobre, mientras que al más rico, a cambio de poder y dinero es capaz de fallar a favor.

Gidget Guardiola
Trabajadora de la APS, Agrupación de mujeres y diversidad sexual "Pan y Rosas"