×
×
Red Internacional
lid bot

Juegoteca de Madygraf: un espacio para fortalecer la lucha

La fábrica Madygraf (ex Donnelley) que se encuentra bajo gestión obrera impulsa desde su juegoteca una campaña para abrir nuevos talleres recreativos.

Claudia Carabajal Docente de Zona Norte del Gran Buenos Aires

Viernes 23 de septiembre de 2016 15:44

Foto: Parte del plantel docente de la juegoteca de Madygraf

Mi experiencia en formar parte del plantel docente de la juegoteca de Madygraf comenzó hace poco en una charla con una de las trabajadoras de ahí, quien me expresó la difícil situación de la fábrica y cómo esto impacta en la juegoteca.

Este espacio funciona con el trabajo de docentes, estudiantes y profesionales ad-honorem, dado que la gráfica no puede sostener los sueldos del plantel en medio de la grave crisis por los tarifazos, impulsados por el macrismo y avalados los gobernadores kirchneristas, que vienen ahogando a las cooperativas. Es para destacar que desde hace dos años, cuando la fábrica comenzó a funcionar sin patrón, no ha habido despidos pero para lograr esto y que ningún compañero se quede sin trabajo los obreros perciben un ingreso promedio de seis mil pesos.

Si bien en un principio la juegoteca funcionaba en dos turnos, debió cerrarse el turno mañana por falta de personal docente. Así fue como comprendí la dimensión de apoyar la campaña por la juegoteca y decidí colaborar con mi trabajo como docente.

Pude ver la importancia que tenía la juegoteca en el lugar de trabajo para los trabajadores que no tenían dónde ni quién cuidara de sus hijos. Pero también la importancia de ser sujeto activo en la situación política de la fábrica que pelea por la expropiación y estatización bajo gestión obrera.

En mi primer día experimenté en una asamblea la buena relación que existe entre los trabajadores de la fábrica y los docentes. Mientras que en esta sociedad nos quieren disciplinar en el individualismo, la división y la competencia en Madygraf es posible lograr la unidad entre los trabajadores de distintas ramas.

La juegoteca funciona dos días en la semana y sólo en turno tarde. Me sorprendí en la demanda que hay por ampliar en un principio el turno mañana y en un futuro más días. Vale aclarar que los trabajadores decidieron en asamblea destinar dinero de sus ingresos para pagar los viáticos de los docentes hasta que el Estado se haga cargo de nuestros salarios.

La infraestructura del espacio fue diseñado por una arquitecta, solidarizándose con la necesidad de cumplir con las normas de seguridad e higiene vigentes. Gracias al esfuerzo de los trabajadores y la Comisión de Mujeres de Madygraf el espacio está bien equipado para recibir a niños de todas las edades.

Como docentes, planteamos una mirada diferente con respecto a la educación formal y tradicional. Aquí no existe la imposición de conocimientos, evaluaciones, mecanismos de disciplinamiento, todo lo contrario. Nuestra propuesta son los talleres que integren saberes correspondientes a las disciplinas tradicionales, como por ejemplo jornadas que giran en torno a la reflexión, experimentación, desterrar estereotipos y prejuicios, todo a través del trabajo colaborativo: talleres de música, taller de teatro, taller literario, taller de Educación Sexual Integral y Derechos del Niño. Sostener la importancia del juego y de la actividad creadora para el desarrollo integral de los niños.

Desde el plantel peleamos junto a la Comisión de Mujeres y el conjunto de los trabajadores de la fábrica por la expropiación y estatización de la fábrica, que implica el mantenimiento del lugar, el pago de los sueldos de los docentes de la juegoteca, el mantenimiento y la necesaria renovación de las máquinas, obra social, es decir: que sea una empresa estatal pero conservando la gestión de los trabajadores. Por lo pronto, reclamamos que el Estado elija a Madygraf como imprenta para sus ediciones, ya que aquí pueden imprimirse los materiales para las escuelas e instituciones públicas; como demostraron hace unos días los trabajadores realizando el "cuadernazo", regalando 20.000 cuadernos en la vía pública visibilizando la pelea que estas familias están llevando adelante.

Las iniciativas aumentan a medida en que se suman colaboradores. Se han realizado festivales y participado en programas de radios para difundir la situación de la fábrica y la lucha que llevan adelante. Así fue como Romina docente de Malvinas Argentinas se sumó al plantel de los viernes y a su vez está reproduciendo la campaña. Tanto ella como yo conocíamos la historia de la gráfica pero desconocíamos, como muchos, las necesidades que están pasando las pocas docentes de la juegoteca y los trabajadores de la fábrica.

Madygraf es un símbolo de fábrica bajo gestión obrera en la zona norte del gran Buenos Aires y debe ser ejemplo de futuras conquistas de muchos trabajadores.
Queda hecha, entonces, la invitación a conocer, sumarse y colaborar con la juegoteca de Madygraf- bajo gestión obrera.