El juez de la Audiencia Provincial de Barcelona Santiago Vidal fue suspendido por tres años por su colaboración en la redacción de un texto constitucional para Catalunya. Sin embargo, son numerosos los activistas que han sido condenados a penas de prisión por este juez que quiere pasar como defensor de las libertades.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Viernes 28 de agosto de 2015
Fotografia: EFE
El pasado mes de febrero el Consejo General del Poder Judicial -CGPJ- suspendía durante tres años a Santiago Vidal, magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona. Una suspensión que forma parte sin duda de la cruzada anti-independentista del Estado español contra el proceso soberanista catalán iniciado en 2012.
Santiago Vidal, hasta hace poco titular de la sala de lo penal número 3 de la Audiencia de Barcelona, saltó a la escena pública catalana por redactar junto a otros juristas una Constitución para una futura Cataluña independiente.
El CGPJ lo suspendió al entender que el juez había cometido una falta disciplinaria muy grave, además de vulnerar de forma flagrante el deber de fidelidad a la Constitución española. Sin embargo, queda patente que la suspensión por parte del CGPJ de la carrera judicial de Santiago Vidal fue en franca connivencia con el Gobierno español. Motivada por la defensa a ultranza de la Constitución del 78 y la cruzada anti-independentista del propio Gobierno del Partido Popular y los demás partidos pro-constitucionales en el marco del proceso soberanista.
A raíz de la redacción del borrador preconstitucional catalán y el consiguiente acoso hasta llegar a la suspensión de tres años por parte de los poderes del Estado, Vidal fue asumiendo una mayor apoyo mediático entre los defensores de una Cataluña independiente. Sin duda, la figura del juez hubiera encajado en la lista unitaria de “Junts pel Sí”, la coalición formada recientemente por el actual presidente de Cataluña Artur Mas -CDC-, ERC y las entidades soberanistas catalanas junto a otras figuras públicas con peso entre la sociedad civil.
Anteriormente a la formación de la lista unitaria, el propio Vidal ya había formado parte de la lista de ERC –Esquerra Republicana de Catalunya- para concurrir a las elecciones municipales del pasado mes de mayo.
Sin embargo, tras la persecución del Gobierno español hacia el magistrado y la consiguiente campaña dirigida a presentar como un defensor de las libertades a Santiago Vidal desde buena parte del bloque soberanista capitaneado por CDC, se esconde la verdadera cara del juez.
Una cara manós conocida por la mayoría, pero que ha rendido servicio durante años al Estado español desde la judicatura, ejerciendo como brazo ejecutor en diferentes casos de persecución política contra numerosos jóvenes y activistas sociales.
El juez Vidal desde su puesto en la Audiencia Provincial de Barcelona condenó en 2014 al joven activista Sergi Hernández a una pena de dos años de prisión por participar en una manfiestación antifascista a las puertas de un concierto neonazi en 2012. Una condena que en 2015 el Tribunal Supremo aumentó a tres años firmes de prisión. La Audiencia de Barcelona abrió hace un mes el proceso de ejecución de la condena sobre Sergi.
Santiago Vidal también formó parte como juez de la Audiencia de Barcelona en el caso de ‘els nois del sucre’ -los chicos del azúcar-. Un montaje policial con la complicidad de los poderes judiciales sobre dos jovenes que en abril de 2013 fueron detenidos por portar una sustancia supuestamente explosiva.
La sustancia estaba echa a base de azúcar y llevaba una menor cantidad que la que contienen la mayoría de los petardos comerciales. Sin embargo, la jueza de instrucción junto a la sección de la Audiencia de Barcelona de Santiago Vidal condenaron a una pena de más de cuatro años de prisión a los dos jóvenes.
Josep Garganté, conductor de autobuses y concejal en el Ayuntamiento de Barcelona por la coalición independentista ‘CUP-Capgirem Barcelona’ desde el pasado mes de mayo, fue acusado de un delito de daños intencionados por romper supuestamente el objetivo de una cámara de TV durante el transcurso de una huelga general en 2010. Por todo ello, Garganté fue condenado en 2012 a pagar una sanción económica de más de 5000 euros. Paradogicamente, meses más tarde el juez “independentista” ratificaba la pena contra el activista independentista al desestimar el recurso de apelación.
Como vemos, el juez Santiago Vidal no es independiente a los mecanismos represivos que desde los organismos de cualquier Estado capitalista se intensifican para llevar a cabo una cruzada represiva contra tantos jóvenes que luchan por sus derechos y sus libertades, algunos incluso como hemos visto simplemente son represaliados por llevar azúcar en los bolsillos.
Para poder aplicar la política del miedo ante la respuesta social de los últimos años, se hace indispensable contar con la complicidad de jueces y magistrados de la talla de Santiago Vidal.
Y es que como dice el mismo Sergi Hernández: “nos quieren hacer creer que hay una división de poderes que es mentira en la práctica, todo poder va ligado”, algo inherente a cualquier Estado capitalista, ya sea en el Estado español o en una futura Cataluña independiente de la mano de la burguesía catalana.