Continuando con las repercusiones que generó la embestida de Macri contra la industria de los juicios laborales, nos da su opinión la economista, Candelaria Botto participante del colectivo ecofemini(s)ta.

Guadalupe Bravo Economista | @GuadaaBravo
Martes 27 de junio de 2017
Los proyectos del gobierno para implementar cambios en las regulaciones laborales, empezando por atacar los juicios laborales, han suscitado la polémica. Los especialistas Luis Campos, Jorge Duarte, Ezequiel Orlando y Javier Lindenboin han manifestado su opinión a La Izquierda Diario y explicado los motivos de las declaraciones recientes de Mauricio Macri y Jorge Triaca en contra de la "mafia de los juicios laborales.
En esta oportunidad, la jóven especialista Candelaria Botto quien participa del colectivo ecofemini(s)ta, nos acerca su visión del asunto
LID: ¿Por qué crees que el Gobierno está lanzando ahora una campaña contra la "mafia de los juicios laborales"? ¿A qué sector busca beneficiar?
Candelaria Botto: Partimos de un 9,2 % de desempleo elaborado por el INDEC y la solución del presidente es que "Tenemos que enfrentar la mafia de los juicios laborales, hay que enfrentarlos y terminarlos. Eso destruye la generación de empleo futuro". Entonces se entiende que el problema del desempleo en nuestro país se debe a que tenemos demasiados derechos laborales, los que generan que los empresarios no quieran invertir en la industria nacional y es por esto que hay tanto desempleo como trabajo informal.
De nuevo, el foco está en las responsabilidades del pueblo trabajador que exige demasiado para el mundo empresarial. Personalmente me resulta preocupante, aunque no sorprendente, que la visión de nuestro presidente sea que la falta de trabajo se deba a un exceso de reglamentaciones y no a un análisis de la estructura productiva del país. Si la solución es mayor precarización laboral es una solución que solo beneficia al sector empresarial en detrimento de las y los trabajadores.
LID: ¿Este avance de Cambiemos podría ser la antesala a de una reforma laboral?
CB: Desde el principio de la gestión la responsabilidad de los problemas de empleo estuvo a cargo de las y los trabajadores que no se adaptan a las demandas de mercado. Por ende, su solución consiste en flexibilizar, y por ende precarizar, las reglamentaciones laborales. Esta situación la solventan ideológicamente con dos mecanismos, primero con la “mafia de los juicios laborales” es decir, cuestionando la veracidad de los juicios realizados por las y los trabajadores, sacando de escena las responsabilidades de los empleadores.
Segundo, generan la contraposición al kirchnerismo acusando al diputado del Frente para la Victoria Recalde de esta “mafia”, por lo tanto, se pretende imponer una falsa disputa entre partidos cuando lo que se están discutiendo son las condiciones de reproducción del pueblo trabajador. Ambos mecanismos nos dejan en una situación vulnerable ya que el énfasis de la política pública se encuentra en volver a las y los trabajadores más atractivos para las inversiones sin tener en cuenta que ese proceso implica la precarización de nuestras condiciones de trabajo.
LID: Vos participas del espacio ecofemini(s)ta, ¿cómo afectaría esta medida a las mujeres?
CB: Si suponemos una reforma laboral que flexibilice las condiciones de trabajo y ponga el foco en la productividad de las y los trabajadores entonces tenemos un problema que afecta directamente a las mujeres. Vivimos en un país donde la licencia por maternidad es de tres meses con goce de sueldo mientras que la de paternidad es de dos días hábiles, esto en sí vuelve a la fuerza de trabajo masculina más atractiva para los empleadores y se traduce en una tasa de desocupación para las mujeres del 10,2 %, muy por encima del 8,5 % que mantienen nuestros pares varones. Se le agrega que siendo mujeres tenemos mayores probabilidades de caer en el mercado informal.
Por lo tanto, actualmente estamos en una situación de mayor vulnerabilidad en el mercado laboral. Si a esta situación se le adiciona atar parte de tu sueldo a la productividad, la productividad entendida como la asistencia al trabajo, y desde el Estado se legitima que el rol de cuidado de los y las hijas queda a cargo de la madre, el resultado va a ser que las trabajadoras madres (o no madres pero que tengan a cargo el cuidado de familiares) van a cobrar mucho menos ya que van a tener que faltar al trabajo en las ocasiones que haga falta su presencia en el cuidado. Entonces tenemos una política pública que vulnera aún más las condiciones de vida de las trabajadoras.
LID: La semana pasada el Gobierno cerró un endeudamiento por 100 años a tasas altísimas, ¿qué opinión tenes al respecto? ¿Cuáles son los sectores que se benefician con esta decisión? ¿Crees que antes de endeudar a generaciones futuras sería necesario realizar una consulta popular?
CB: En principio creo que fue una decisión que nos sorprendió a todos y todas, decisión que se tomó entre el domingo y el feriado, sin difusión, como para que no se note. Como primer punto está claro que la tasa de interés conseguida (7,9 % anual) fue muy alta, en 14 años los fondos reciben lo prestado y tienen 86 años de ganancia neta, recuperando más de 8 veces lo que adelantaron. Por lo que está claro que los beneficiados son los acreedores, al menos para ellos es un gran negocio. Sin embargo, para el país implica pagar 196 millones de dólares por año hasta 2117.
Según nuestra constitución nacional el poder ejecutivo no tiene la facultad de hacer lo que hizo y debería haberlo llevado a debate al congreso, la verdad es que es una pauta que se viene incumpliendo en Argentina hace larga data. Vale destacar que es la primera vez que nos endeudamos a 100 años por lo que de mínima deberían haber respetado lo pautado por la constitución.
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Guadalupe Bravo
Nacida en Trenque Lauquen, Provincia de Buenos Aires en 1985. Es economista, recibida en la UBA. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2004. Coedita la sección de Economía de La Izquierda Diario.