Acompañando la tendencia nacional, Juntos por el Cambio quedó a 17 puntos del Frente de Todos. Dentro de la interna del peronismo se impuso la oficialista Carolina Moisés en diputados, y la izquierda se ubicó como cuarta fuerza, mejorando la elección provincial de junio. El peronismo “de centro” de Consenso Federal registró una abrupta caída.
Lunes 12 de agosto de 2019 15:26
Con el 98,68% de las mesas escrutadas, los resultados de las elecciones en Jujuy dan cuenta de una contundente derrota para el gobernador Gerardo Morales, quien a pesar de “ponerse al hombro” la campaña para, supuestamente, levantar a Macri, no logró evitar el derrumbe. A tan sólo dos meses de haber logrado la reelección con el 43% de los votos, esta vez el oficialismo quedó en un lejano 29,09% para la fórmula presidencial, muy distante del 46,09% de los Fernández. La campaña contra “el pasado” y las supuestas ventajas de un oficialismo del mismo signo en Balcarce 53 de CABA y en San Martín 450 de San Salvador fueron insuficientes frente a un hartazgo generalizado a un Gobierno que, da la mano del FMI, pasó de la “revolución de la alegría” a un ajuste que ya no se soporta más.
Ese descontento fue aprovechado por el peronismo provincial para instalar, como en todo el país, que la “salida” al macrismo venía de la mano de la votación al Frente de Todos, recuperando así gran cantidad del electorado de una provincia históricamente peronista, pero gobernada desde 2015 por una coalición de radicales, peronistas “disidentes” (otrora massistas), “socialistas” y otras hierbas.
Dentro del peronismo también se jugaba otra elección, en una interna para la categoría diputados que arrancó con 6 precandidatos y mucho ruido, pero terminó con 3 contrincantes y desdibujada frente a la pelea principal por la presidencia. Así las cosas, la precandidata oficialista Carolina Moisés, cuyo mérito fue ser la única adherida a la boleta de los Fernández, se impuso en la interna con el 62,40% de los votos del Frente de Todos, contra el 33,82% del excandidato a Gobernador del peronismo Julio Ferreyra, y el 3,77% del candidato Guillermo Sapag. De conjunto el Frente de Todos obtuvo un 46,90% a diputados, contra un 27,88% de Jorge Rizotti de Juntos por el Cambio. El “fenómeno” Ferreyra que en las provinciales fue un factor determinante para la reconstrucción electoral del peronismo jujeño, parece haber dilapidado al menos parte de su capital político en dos meses, no sólo perdiendo la interna sino también violando sus propias promesas electorales (como el famoso “si no soy electo gobernador, me voy a mi casa”). La prometida renovación de “la vieja política” terminará en octubre compartiendo boleta con una fiel representante de aquella, como es Carolina Moisés.
Por la otrora “ancha avenida del medio” devenida en pequeño callejón, Consenso Federal de Lavagna y Urtubey obtuvo un 10,40%, cayendo 31 puntos respecto al 2015, espacio referenciado entonces en la candidatura presidencial de Sergio Massa, hoy dentro del Frente de Todos. Su candidato a diputado nacional, Alejandro Snopek, cayó aún más, al 8,29%, quedando prácticamente fuera de carrera para renovar su banca en el Congreso Nacional.
Quienes levantaron cabeza en esta elección en la provincia fueron las distintas iglesias, que detrás de la candidatura de NOS de José Gómez Centurión y Cynthia Hotton y la “bandera celeste” en contra del derecho al aborto, hicieron una “campaña silenciosa” entre sus fieles, consiguiendo un 4,40% para la fórmula presidencial en la provincia.
La izquierda se posiciona frente al “mal menor”
En una difícil elección en Jujuy y todo el país por la presión al voto al “mal menor” para sacar a Macri, el Frente de Izquierda obtuvo un 3,40% para la fórmula presidencial Nicolás del Caño y Romina del Pla, unas décimas por debajo de las PASO 2015, donde el FIT fue a elecciones internas (Del Caño obtuvo el 2,77% en aquellas PASO). A diputados nacionales, la lista encabezada por Alejandro Vilca obtuvo el 4,82% en toda la provincia, mejorando levemente la elección provincial de junio.
Dentro de la votación al Frente de Izquierda, se destacan las votaciones en los principales centros urbanos y barrios populares, como el departamento Gral Belgrano (donde está ubicada la Capital), donde Vilca obtuvo un 5,78%. En el populoso barrio Alto Comedero, el más grande de San Salvador, donde Alejandro Vilca trabajó durante años de recolector de residuos antes de llegar a ser diputado provincial en el 2017, la lista que encabeza llegó al 6,23%.
En una situación provincial signada por la tregua de los sindicatos que dejaron pasar todos los ataques de Macri y Morales con la estrategia de fortalecer el peronismo, se dieron en el último mes dos luchas importantes que terminaron en triunfos obreros: la de los mineros de El Aguilar y la de los choferes de la UTA. El Frente de Izquierda acompañó activamente ambas luchas, incluyendo el apoyo de Nicolás del Caño a los delegados mineros en su viaje a Jujuy en junio, antes de iniciarse el paro, señalando que ese era el camino para enfrentar las políticas de ajuste. Un sector importante así lo entendió, por eso el FIT obtuvo sus mejores guarismos en la localidad de El Aguilar, donde Del Caño obtuvo un 6,36% y Vilca el 10,84%.
El Frente de Izquierda se posiciona así ante un eventual gobierno de Fernández-Fernández, en una situación nacional crítica por los acuerdos con el FMI, que el peronismo se comprometió a mantener, como una alternativa desde los trabajadores, con un claro programa para que la crisis la paguen los bancos, grandes empresarios y terratenientes.