Nuevos casos en su mayoría ligados al contagio inicial de dos miembros de las fuerzas de seguridad. Uno de ellos, una mujer de 85 años radicada en Perico, quien en horas de la noche el COE anunció su fallecimiento. Sin inversión en salud y testeos masivos, Morales, busca “chivos expiatorios” por todos lados.
Lunes 22 de junio de 2020 23:15
En conferencia de prensa desde el Comité Operativo de Emergencia (N°104) el gobernador, Gerardo Morales, informó sobre nuevos casos positivos de coronavirus, cuatro en Abra Pampa, dos en Humahuaca, uno en Caimancito y uno en Perico. Este último caso, se trataba de una mujer de 85 años que lamentablemente falleció.
Las personas contagiadas tienen en su mayoría como caso de contagio inicial a efectivos policiales, que dieron lugar al rebrote de contagios que llevó al gobierno a volver a fase 1 al gran Jujuy y otras localidades para luego hacerlo en toda la provincia.
En ese momento, en la conferencia del COE (N° 98 del martes 16/6), el Gobernador sostuvo que el policía que inició los contagios había estado en un operativo frente al contrabando de hojas de coca en la frontera con Villazón. A su vez, este policía lo había acompañado como parte de la comitiva de funcionarios al propio Gobernador en su gira por la Puna semanas atrás.
Sin embargo, en esta última conferencia, el gobierno, para deslindarse de su propia responsabilidad, inició una causa penal contra dos policías, aún reconociendo que no tienen pruebas del origen del contagio o de si cometieron algún delito, al punto de asegurar que “tienen que estar tranquilos con sus propias conciencias”. Más allá de que sea "vox populi’ el entramado entre policías y narcotráfico, en este caso, el gobierno aseguró no tener pruebas y lo utiliza para desligarse de su propia responsabilidad en la propagación del virus y la falta de test masivos.
A su vez, que abona la falsa idea de “policías bueno y malos” mientras la propia fuerza policial ha incrementado su accionar represivo y persecutorio en los barrios populares y contra la juventud.
Por el contrario, al accionar discursivo del gobierno, lo que está claro cada día que pasa y se suman más efectivos policiales a los casos positivos de Covid-19, es la falta de testeo a las fuerzas de seguridad que son enviadas a zonas donde quedan expuestas al virus como ha sucedido.
La falta de testeo se extiende al personal de salud que viene reclamando en sucesivos “ruidazos” por las pésimas condiciones de infraestructura y el alto riesgo de contagio por ausencia de material de seguridad adecuado.
Sin inversión en salud a la altura de lo que exige la pandemia no hay forma de enfrentar en forma decidida al coronavirus y minimizar así sus efectos.
Desde el bloque de diputados del PTS-Frente de Izquierda presentaron desde marzo un proyecto para que se compren y realicen tests masivos a quienes presentan síntomas y están más expuestos al contagio (entre un conjunto de medidas sanitarias y económicas para las familias trabajadoras); sin embargo, esto no ha sido considerado por el Gobierno. Con este rebrote y la vuelta a la fase 1 queda en evidencia el fracaso de la política sanitaria del gobierno. Ante ello, Morales reafirma un curso de demagogia punitivista de buscar chivos expiatorios para deslindarse de sus propias responsabilidades, en el marco de una cuarentena que queda cada vez más evidente no tiene brújula ni GPS.