La información surge del Anuario de Estadísticas Hospitalarias de 2016. La campaña de xenofobia de Cambiemos encabezada por Gerardo Morales no supera sus propias estadísticas.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Miércoles 28 de febrero de 2018 19:32

El Anuario de Estadísticas Hospitalarias de 2016 lleva la firma del ex ministro de Salud, Mario Fiad, actual senador de Cambiemos y accionista de la “Clínica Mayo”.
En la página 35 del anuario se puede observar el cuadro de “Egresos por departamento de residencia” de allí surge que de 47.147 egresos del sistema de salud público sólo 132 pertenecen a extranjeros (“otro país”).
Nadie bien intencionado puede afirmar que con estos valores la crisis del sistema de salud en Jujuy es responsabilidad de los extranjeros, muchos menos que este sector de los pacientes represente el 30% del gasto en Salud como afirmaron livianamente los funcionarios.
El foco de la campaña racista estuvo puesto en los inmigrantes de Bolivia puesto que el Estado del vecino país no habría suscripto un acuerdo de reciprocidad solicitado por el gobierno de Jujuy. A días de lanzada esta campaña por el Estado argentino el gobierno de Evo Morales, a través del canciller, Fernando Huanacuni, afirmó que van a realizar los respectivos acuerdos recíprocos para que los argentinos puedan recibir el servicio de salud en forma gratuita en su país.
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Al mismo tiempo que las declaraciones del canciller de Bolivia le daban un revés a Cambiemos y todos los aduladores del racismo, en el frente interno, obtuvieron un rotundo rechazo por parte de la sociedad que considera necesario defender el acceso universal y gratuito a la salud. El diario La Nación, a quien nadie pude acusar de solidario con los inmigrantes bolivianos, en su edición web de hoy tituló “El 70% de los argentinos cree que los inmigrantes deberían acceder a la salud y educación gratis”.
La derecha una vez más tiene que reconocer que existe un “consenso estatista” que asocia al Estado con su rol indelegable en la prestación universal de servicios básicos y que se extiende fronteras afuera, aunque a algunos gobernadores y legisladores feudales les cueste reconocerlo en pleno siglo XXI.
El “Plan Estratégico de Salud” apunta contra los trabajadores de la salud y los sectores más vulnerables
Con la campaña de manual que la derecha lanzó poniendo al extranjero y sus “males” como una forma de quitar del centro de la opinión pública la inflación y los problemas que atraviesa la gestión Cambiemos, incluso en Jujuy donde vienen siendo muy cuestionados, se pretende también ocultar una reforma regresiva en materia de salud pública disimulada bajo el pomposo nombre de “Plan Estratégico de Salud”.
Los médicos agrupados en APUAP (Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública) se manifestaron en contra del cobro de un arancel a los extranjeros que se atiendan en los hospitales y salas de salud de la provincia. Su titular, Víctor Aramayo, calificó a la medida de “xenófaba y racista”.
A la vez, que los médicos enrolados en esta entidad solicitaron en el día de ayer explicaciones de los alcances de los cambios propuestos por el ministro de Salud, Gustavo Bohuid, a través de una nota. Allí expresan al ministro su preocupación por los traslados y descentralización de los profesionales que atenta contra la estabilidad laboral y sus actuales funciones, un cambio que se implementaría a partir del 1 de marzo.
Por su parte, la titular del gremio de la sanidad (ATSA), Yolanda Canchi, cuestionó el modo en que se está llevando a cabo los cambios entre los hospitales y salas de salud.
Dentro de las reformas en materia de salud se encuentra el plan de “Cobertura Universal de Salud” (CUS) con el cual se pretende quitar prestaciones a los sectores más vulnerables que no tienen acceso a una obra social, siendo Jujuy la primera provincia que adhirió a este proyecto del gobierno nacional con la firma del entonces ministro de Salud Fiad.
Como parte de este plan de recortes de las prestaciones ingresa la propuesta de cobrar un arancel a los inmigrantes quienes serían los más perjudicados dentro de las exclusiones que contempla el tan mentado CUS.
En este marco los legisladores del PTS-Frente de Izquierda rechazaron la propuesta del gobierno de cobrar un arancel a los inmigrantes que se atiendan en los hospitales de la provincia y denunciaron a los funcionarios de gobierno por la decadencia que atraviesa el sistema de salud público.
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Una diferencia de clase frente a quienes primero levantaron sus manos a favor de esta medida xenófaba como los diputados provinciales de la UCR que están entrenados en el ejercicio del brazo mecánico frente a las órdenes del gobernador.
En el caso de los diputados e intendentes del PJ de localidades limítrofes como La Quiaca (Miguel Tito) o con la mayor comunidad boliviana de Jujuy, como es el caso de la localidad de Perico (Rolando Ficoseco), prefirieron el silencio sobre el tema. Parecería que con las declaraciones habituales del senador Miguel Pichetto ya tienen demasiado eco en materia de racismo y xenofobia.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.