×
×
Red Internacional
lid bot

Relatos. "Juntamos la plata para comer y alcanzó sólo para un sánguche de mortadela"

Faltan cinco días para cobrar y la plata sólo alcanza para un sánguche para zafar el hambre. Esta es mi realidad al igual que la de cientos de miles de jóvenes precarizados.

Beto Obrero de la construcción

Miércoles 15 de enero de 2020 23:37

Estamos trabajando en una empresa haciendo mantenimiento eléctrico. Somos tres. Queremos aprovechar la media hora de descanso. Juntamos la plata para comer y alcanzó sólo para un sánguche de mortadela.

Se me anudó la garganta y se me llenaron los ojos de bronca. Siento impotencia al entender la realidad de una manera tan dura y directa como sentir el hambre en la panza sabiendo que todos los días nos levantamos a las 6 de la mañana a ganarnos ese pan que nos falta.

Anecdóticamente, pienso, a diferencia del relato cristiano que en vez de multiplicarse los panes, en realidad lo estamos dividiendo.

Da mucha bronca que la ganancia de mi jefe de un día equivalga a mi quincena de trabajo.

Esta situación es la que vivimos muchísimos jóvenes que no nos dejan otra alternativa. Nuestro salario de veinte mil pesos está muy por debajo de la canasta básica. No nos alcanza para viajar, comer y las condiciones de seguridad e higiene nos exponen cotidianamente a riesgos y accidentes.

Te puede interesar: El complejo desafío de ser joven en Argentina: 6 de cada 10 pibes no consiguen trabajo formal

En el día a día nos quieren imponer que debemos naturalizar que tenemos que vivir así pero no se soporta más. Por eso es necesario organizarnos con todos los trabajadores precarizados y efectivos de una manera independiente a los patrones y sus partidos para luchar por una salida de fondo.

Mientras políticos millonarios nos piden solidaridad a los trabajadores, los empresarios y las constructoras que nos tercerizan se la llevan en pala. Tenemos que cambiar de raíz esté sistema que es el que nos sigue empujando a mayor miseria y pobreza.