Victoria Pamela Salas Martínez fue asesinada a inicios de septiembre, su cuerpo sin vida fue encontrado en un hotel en Tlalpan. El presunto responsable Mario Saénz está libre, apenas hace unos días giraron una orden de aprehensión en su contra.
Martes 17 de octubre de 2017

Victoria Pamela Salas Martínez de 23 años fue asesinada a inicios de septiembre, su cuerpo sin vida fue encontrado en el Hotel Novo Coapa ubicado en la colonia Tenorios en Tlalpan. En ese lugar había llegado con su pareja sentimental Mario Saénz, quien es el principal sospechoso.
El día que inició la pesadilla
Los empleados del hotel reconocieron a Mario Saénz quien llegó a hospedarse con Victoria a la villa #20, él salió alrededor de las cuatro de la mañana avisando que su acompañante se quedaría más tiempo.
A las 15:30 horas del 2 de septiembre, los empleados del hotel al no tener noticias de la joven, ingresaron a la habitación; Victoria estaba desangrándose en la regadera con una herida en el cuello. La necropsia arrojó que la herida fue hecha con una arma punzocortante y que permaneció al menos 10 horas debajo de una regadera con agua caliente.
Ese mismo día, policías de investigación avisaron a la familia, quienes acudieron al Ministerio Público 3 de Tlalpan donde les informaron de la triste noticia.
El 3 de septiembre despidieron amigos y familiares a Victoria, Mario Saénz se presentó al funeral agrediendo a la familia y con la “prueba” de que esa noche él no estuvo en el lugar donde perdió la vida la joven, había estado con su hijo y un amigo, aseguró.
La culpa no fue de Victoria
Después de su asesinato, se desató una campaña en redes contra Victoria y en defensa de Mario Saénz. Sobre ella se expresaron denostaciones e insultos, de como vivía, vestía y se relacionaba. Sobre Mario que era un joven empresario exitoso y un skater reconocido internacionalmente que no podría haber hecho tal atrocidad.
Victoria creció en el seno de una familia humilde y honesta, vivía con sus hermanos, abuela y padres. Su padre los últimos años se ha organizado en defensa de derechos laborales, mientras su madre también cuenta con un empleo modesto. El caso de Victoria ha sido acompañado de un abogado de oficio.
El asesinato de Victoria me recordó a los primeros casos que se registraron en Ciudad Juárez, Chihuahua, ciudad epicentro del feminicidio. Los medios y una campaña mediática contra las mujeres: "Victoria perdió la vida; ella tenía la culpa", “en algo andaba”, “seguro era drogadicta y le gustaba salir de noche", “la que mal anda, mal acaba”, son algunos de los ataques en redes sociales y de los grandes medios al servicio de la clase política corrupta o de los empresarios.
Victoria Salas viene de una familia humilde, por eso para el gobierno del perredista Miguel Ángel Mancera, no importa su muerte pues el dinero le da impunidad a su asesino. La historia desde 1993 se ha repetido miles de veces; culpabilizar a las víctimas esconde tras de sí una impunidad inquebrantable.
El feminicidio tiene un claro mensaje: las mujeres no podemos disponer de nuestras vidas, no tenemos derecho a salir de noche ni divertirnos, no tenemos derecho a soñar. A Victoria le truncaron los sueños, mientras la culpabilizan de su muerte el asesino se encuentra libre, estará libre en tanto pueda comprar su libertad, o la presión social y la denuncia haga que sea detenido.
Como a Victoria en este país son miles las asesinadas los últimos años, asesinatos que se dan en el marco de “avances legislativos” con perspectivas de género. Estos crímenes no se dan en un estado en general, sino en un sistema que sienta las bases para que la violencia contra las mujeres se reproduzca impunemente, un sistema que necesita la violencia contra las mujeres para existir.
La exigencia de justicia
Consuelo y Salvador, los padres de Victoria, tienen claro que nada ni nadie les regresará a su hija con vida, pero no quieren que otras familias pasen lo mismo, para ellos es una gran pesadilla de la que quisieran despertar. El feminicidio de Victoria es el número 66 en lo que va del año en nuestra ciudad, que hace unas semanas entró en una profunda crisis por el sismo del 19 de septiembre donde perdieron la vida decenas de personas producto de la corrupción. Hoy, tanto el gobierno de Peña Nieto y el de Miguel Ángel Mancera quieren que regresemos a la normalidad. Les preguntamos ¿a qué normalidad se refieren?
Los acontecimientos posteriores al sismo del pasado 19 de septiembre, fueron la enorme disposición de las mujeres, la juventud y los trabajadores para solidarizarse contra los agravios y la corrupción. Esa fuerza expresada las últimas semanas la necesitamos organizada también contra la violencia a las mujeres. De las mujeres y los sectores explotados es de donde vendrá la fuerza para detener esta barbarie.
Que la tierra se mueva, que nos cimbre la injusticia, que la impunidad y el machismo se derrumben. ¡Justicia para Victoria, justicia para todas!