El mismo día que se inició un nuevo pago de intereses de la deuda, a los trabajadores se nos propuso un mísero aumento. Ante el rechazo de todos los sindicatos se impondrá por decreto. Millones para los buitres, monedas para los estatales.

Walter "Pata" Moretti @patamoretti
Martes 18 de febrero de 2020 20:24
Luego de varios días y de interminables horas de reuniones, finalmente fracasaron las negociaciones salariales entre el gobierno y los sindicatos que representan a los trabajadores y trabajadoras estatales enrolados bajo el convenio de la Ley 10.430.
Ante el rechazo de ATE, UPCN y Fregeppba (Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Bs.As.) el gobierno implementaría por decreto su mísera propuesta de subir los salarios en $ 4.000: $ 2.000 serían para “compensar” la pérdida sufrida en el 2019 (que rondó entre el 30 y 35 %); otros $ 2.000 serían como parte de la paritaria 2020, que se realizaría recién en el mes de abril.
Este era el monto que el gobernador había prometido a fines de diciembre. De ese monto, $ 3.000 se abonarían en marzo y los otros mil pesos en abril. A esto hay que agregar que el aumento excluye a los miles de contratados que existen entre los estatales bonaerenses.
Se trata de una propuesta a la medida de los especuladores. Para ellos es fundamental evitar la más mínima recuperación de los salarios estatales. Algo que el gobierno viene cumpliendo con la misma “buena fe” con las que le paga.
Días atrás la propia Ministra de Trabajo, Mara Ruiz Malec, había adelantado que “es imposible recuperar el salario de un día para otro”.
Además, mientras a los usureros le siguen “gatillando” fortunas, a nosotres nos liquidan hasta la “cláusula gatillo” (reaseguro que tenemos los trabajadores para actualizar nuestros salarios ante una inflación mayor a la prevista). Lejos de la más mínima recuperación, desde el gobierno pretenden que nuestro salario siga perdiendo frente a una inflación que sigue su curso. Solo en enero la inflación en los alimentos alcanzó casi el 5 %. Además, ya existen versiones de que en abril se anticiparía el descongelamiento de las tarifas, algo que exige el FMI.
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Kicillof, un aplicado pagador serial
Con el telón de fondo de la tensa renegociación de la deuda nacional -que cada día que pasa gana en tensión y dureza- el gobernador bonaerense pagó este martes nuevos intereses de la deuda. Los mismos se suman a los USD 250 millones desembolsados hace un par de semanas atrás, para cubrir el vencimiento del BP21. Se trata del bono que había emitido el ex gobernador Daniel Scioli en el 2015 bajo jurisdicción de Nueva York.
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Luego del acta de rendición frente a la apretada del fondo Fidelity, el “duro” Kicillof vuelve a poner en los bolsillos de los especuladores otros USD 25 millones para cubrir “en tiempo y en forma” los intereses de un bono (el “PBF23”). El mismo fue emitido por María Eugenia Vidal en febrero del 2017, por un valor de USD 750 millones y que el actual gobierno provincial tendrá que amortizar en tres cuotas a partir del año próximo y que se extenderá hasta el fin de su mandato en el 2023.
En los meses venideros Kicillof se enfrenta a un calendario de pagos muy apretado, que incluye pagos en todos los meses venideros. En junio tendrá que enfrentar el vencimiento de $ 63 mil millones; los buitres aumentan su presión. Ellos le han “sacado la ficha” al gobernador como el mejor alumno de la escuela de pagadores seriales inaugurada por la propia CFK, quien más allá de que ahora agita quitas de la deuda del FMI, fue la que impulsó a Kicillof a pagar los USD 250 millones del BP21.
Ante este negro panorama Kicillof reúne a diputados nacionales de la provincia. “Queremos conocernos”, minimizó Máximo Kirchner tratando de esconder el verdadero objetivo de la convocatoria. A su vez la agencia calificadora de riesgo Moody´s ubicó la deuda bonaerense “en revisión para la baja”.
Invertir las prioridades
Bajo las alas de los buitres la supuesta lucha contra el “industricidio” y la “tierra arrasada” se confirman como falsas promesas electorales. En estos dos meses del gobierno peronista la realidad se muestra muy distinta: el salario y las jubilaciones siguen perdiendo y el aumento de la pobreza no cesa. El Plan Integral Argentina contra el hambre se ha mostrado, como se preveía, en una indignante parodia. En la PBA la tan anunciada tarjeta que otorga una lastimosa ayuda solo a unas 500 mil mujeres con hijos menores de 6 años ha llegado a menos de un tercio de los municipios.
Son ellos o nosotros. Para poner de pie al pueblo trabajador bonaerense hace falta un programa que se proponga invertir las prioridades.
Tal como venimos proponiendo desde el FIT-U hay un primer paso que es desconocer esta deuda odiosa”, que es una de las verdaderas responsables del industricidio, de la tierra arrasada y de que la PBA se haya convertido, según la nueva metáfora del gobernador, en “un castillo de Disney en ruinas”. Este es el único camino realista.
Solo la movilización podrá imponer un programa integral para que la crisis la paguen los capitalistas y usureros. Lamentablemente los gremios que se opusieron a la propuesta salarial de Kicillof no convocan a movilizarse ni plantean la posibilidad de un plan de lucha serio que permita conquistar una mejora sustancial en el salario.
Nos volvemos a encontrar la próxima semana.
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Walter "Pata" Moretti
Junta Interna de ATE - Ministerio de Desarrollo Social PBA