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PENINSULA COREANA. Kim Jong-un se reunió con Xi Jinping en una visita secreta a China

En otro paso de lo que parece ser una novedosa carrera diplomática, el lider norcoreano visitó Pekín incluyendo de hecho a China en las conversaciones que se planifican con Corea del Sur y EE.UU.

Miércoles 28 de marzo de 2018 10:45

Lejos del "pequeño hombre cohete", como Donald Trump lo llamó hace solo unos meses, el líder norcoreano Kim Jong-un parece haberse convertido en un ferviente diplomático. Su visita sorpresa a Pekín aparece como un gesto para dejar en claro que China tendrá peso en cualquier negociación sobre la península coreana, antes de las reuniones pautadas con Corea del Sur y Estados Unidos en abril y mayo.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, estuvo en China entre el lunes y el martes en una visita no oficial, según reportó este miércoles la agencia de noticias estatal Xinhua.

La visita fue el primer viaje conocido de Kim al exterior desde que asumió el poder en el 2011 y los analistas creen que servirá como preparación para las próximas cumbres con Corea del Sur y Estados Unidos.

Pekín ha sido tradicionalmente el aliado más cercano de Corea del Norte, pero sus lazos se han tensado por la búsqueda de armas nucleares de Pyongyang y el respaldo de China a las parte de las sanciones de Naciones Unidas en respuesta.
Si bien la carrera nuclear de Kim había dañado las relaciones con China, que lo ven como un peligro al que están obligados a defender ante una posible avanzada militar de Estados Unidos en su propia frontera, el viaje de Kim a China es un gesto para mostrar que su histórico aliado debe ser una pieza fundamental en las conversaciones sobre una posible desnuclearización de la península.

La situación en la península que había escalado los últimos meses del año pasado con amenazas verbales entre Trump y Kim, entró en un período de enfriamiento tras la participación de Corea del Norte en los juegos olímpicos de invierno de Corea del Sur, una reunión bilateral entre ambos países y finalmente una propuesta de reunión entre Estados Unidos y Corea del Norte, que se celebraría en mayo.

En este escenario, China no aparecía públicamente como parte de los "esfuerzos" por llegar a un acuerdo regional (cosa que todavía es una hipótesis), por eso la visita de Kim a Xi Jinping vuelve a poner a China como una de las potencias que deberán intervenir en cualquier tipo de negociación.

El tren de Kim

Las especulaciones sobre una posible visita de Kim a Pekín se extendieron a principios de esta semana después de que se viera un tren similar al usado por el padre de Kim en la capital china, junto con una seguridad reforzada y una gran caravana de automóviles.

La agencia de noticias Yonhap de Corea del Sur reportó que Kim visitó China entre el lunes y el martes con su esposa, Ri Sol Ju, y citó a Corea del Norte sin dar más detalles. Xi aceptó una invitación de Kim para visitar Corea del Norte, dijo Yonhap.

No es la primera vez que un gesto de esta naturaleza se hace efectivo antes de comenzar una ronda de negociaciones. El padre de Kim Jong Un, Kim Jong Il, se reunió con el entonces presidente Jiang Zemin en China en el 2000 antes de una cumbre entre las dos Coreas en junio de ese año. Esa visita se vio en ese momento como una reafirmación de los estrechos lazos con Pekín.

Durante la visita, ni Pekín ni Pyongyang habían informado sobre la presencia del líder norcoreano en la capital china.

El Gobierno de Seúl, que hasta no ahora no se había pronunciado sobre los rumores en torno al viaje sorpresa de Kim, también confirmó este miércoles la visita a través de un portavoz de la oficina presidencial.

Tras la reunión, Donald Trump escribió este miércoles en Twitter que el presidente chino, Xi Jinping, le había dicho que su reunión con el líder norcoreano, Kim Jong Un, había sido muy buena y que Kim esperaba reunirse con el mandatario estadounidense.

"Recibí un mensaje anoche de XI JINPING desde China sobre que su reunión con KIM JONG UN fue muy buena y que KIM espera reunirse conmigo. Mientras tanto, y desafortunadamente, ¡se deben mantener las máximas sanciones y presiones a toda costa!", escribió.

Más allá del discurso de Trump, que afirma que la nueva política de Kim se debe a la intransigencia de Estados Unidos, este tuit muestra que el líder norcoreano también maneja un juego propio y revela las intenciones de su viaje: poner a China en el centro de las negociaciones y como parte del giro diplomático, que tendrá sus próximos capítulos en las reuniones de abril y mayo con el presidente de Corea del Sur y de Estados Unidos.