Es tanta la sensibilidad y la urgencia que el sindicato y la empresa tienen que promover éste paro. En una fábrica dónde el más del 70% son mujeres, era una contradicción que la Unión Obrera y Empleados del Plástico no llame a parar.
Lila Cejas Obrera de la zona norte de GBA Integrante de Pan y Rosas
Miércoles 19 de octubre de 2016 13:22
Es tanta la sensibilidad y la urgencia que el sindicato y la empresa tienen que promover éste paro. En una fábrica dónde el más del 70% son mujeres, era una contradicción que la Unión Obrera y Empleados del Plástico (UOYEP) no llame a parar.
Aquí no dejamos de señalar que los métodos son burocráticos. No cabe duda de que si se hace una asamblea proponiendo un cese de actividades, las compañeras sin ninguna duda votarían a favor. Por que somos las principales víctimas de ésta larga cadena de violencia, donde sabemos que el último eslabón es el femicidio. También son víctimas de toda esta opresión nuestros hijos, hermanos, compañeros, amigos... por qué detrás de un femicidio hay una familia que se queda con el dolor. Nosotras comprendemos que el camino es la organización. Organización que en los lugares de trabajo nos niegan. Por qué no tenemos ni voz, ni voto. Por que hasta por si paramos o no por nuestras vidas, hasta eso deciden ellos.
Queremos recordarle a la empresa y a la Unión Obrera y Empleados del Plástico, que los despidos también son violencia. Y que ellos fueron culpables en éste año, de ejercer violencia en contra de 60 compañeras que dejaron en la calle y con el cuerpo roto. El sindicato no llamó a parar ni un solo momento por estas compañeras, y siempre desde que existe Kromberg en Argentina, dejó pasar los despidos. Ésta lavada de cara no es suficiente. Asamblea y mandato de base. Licencias por violencia de género y pago por hijos enfermos. Derechos elementales que nos urgen a las obreras.