Si Piñera, pretendía inaugurar un “segundo momento” del gobierno post instalación intentando pasar del gradualismo a su agenda antipopular, hoy encuentra grandes límites con su bajísima aprobación
Domingo 9 de diciembre de 2018
Este viernes se publicaron los resultados de la segunda encuesta CEP del año. No muestra nada nuevo en relación a la CADEM, salvo rescatar un par de figuras públicas de la Derecha (Lavín y Matthei) en medio la gran caída que enfrenta el gobierno en todas las encuestas tras el asesinato de Camilo Catrillanca en la Araucanía.
La muerte de Camilo desato la principal crisis política de Piñera en lo va del gobierno, que no sólo terminó por minar toda la opinión pública favorable a que la Derecha buscó cosechar la promesa de los “Tiempos Mejores” y la campaña chovinista de “unidad nacional” con el juicio en la Haya; si no que el repudio a la represión en la Araucanía con la sección paramilitar del GOPE a la cabeza.
El Comando Jungla terminó por poner en pie nuevamente a la juventud (la principal oposición a Piñera en su primer mandato) con movilizaciones en todo Chile contra la militarización de la Araucanía. La Confech convocó a un paro nacional el 29 de noviembre, luego de la paralización y toma de facultades por parte de los estudiantes en los planteles de la zona sur del país.
La CEP le marco un rechazo del 39% frente a una aprobación de apenas 37%. Un gran problema para el gobierno, que ya enfrentaba una gran tensión con el choque de sobre-expectativas que creo con la “promesa de los tiempos mejores”, donde se terminó erosionando la frágil base social en la que intentaba apoyarse, que sólo vio frustración frente al desempleo, los cierres de empresa y la agenda de reformas pro empresariales de ChileVamos.
La CEP muestra al gobierno tal cual es
Si Piñera pretendía inaugurar un “segundo momento” del gobierno, después de una depuración en el gabinete sacando a Varela de Educación, intentando pasar del gradualismo a su agenda dura, pero hoy encuentra grandes límites con su bajísima aprobación.
El Piñerismo tiene un gran problema estratégico, al igual que el resto de las Derechas latinoamericanas, que se montaron en los gobiernos de la región, tras la crisis del “progresismo burgués y los proyectos postneoliberales”. Y es la falta de hegemonía para poder aplicar su programa de reformas neoliberales (rebajarle los impuestos a los ricos, fortalecer las AFP, eliminar derechos laborales para atraer la inversión, etc.) entrando en conflicto directo con los trabajadores y diversos sectores.
De fondo, la CEP muestra a Piñera tal cual es. El Rey está desnudo, se sostiene con la aprobación histórica de la Derecha mostrando su debilidad para dirigir sus planes de ataque frente al conjunto de la población.
Pero aún se sostiene
Y es principalmente por el rol de la “oposición responsable”, que va desde la DC, la mejor aliada de Piñera, hasta el resto del “arco opositor progresista” de la Ex Nueva Mayoría al Frente Amplismo, que le han entregado la gobernabilidad necesaria para mantenerse en pie, desviando toda lucha al terreno parlamentario, evitando que surja un fuerza social de los trabajadores, las mujeres y la juventud que este a la altura de enfrentar los ataques, los despidos, y la defensa de las organizaciones y los derechos conquistados frente al programa de la Derecha.
Por el contrario, el rezo del frente amplio es preparar un gobierno “progresista” con los restos de la Ex Concertación.
Ya lo vimos primero dándole cobertura a todas las mesas con el gobierno, avalando su programa derechista de “seguridad nacional” que le costó la vida a Camilo en la Araucanía. Después, en “la cocina parlamentaria”, aprobando leyes anti populares, como lo es el anti sindical estatuto laboral juvenil, que quita derechos maternales, fueros, derechos a indemnización, etc.