La central obrera despide el año asegurándole al Gobierno y a los empresarios la continuación de la tregua frente al ajuste.
Lunes 21 de noviembre de 2016 11:03
En la reunión que mantendrán este miércoles en la Mesa de la Productividad y el Trabajo, junto con el Gobierno y sectores empresariales, los dirigentes sindicales pedirán un "compromiso" para evitar nuevos despidos y suspensiones hasta fin de año.
En diálogo con Radio Mitre, Schmid afirmó que " Vamos a reiterarle al Ejecutivo y más que nada al mundo empresario que hay que aguantar a la gente para que llegue sin el telegrama ni de despido ni de suspensión en el mes de diciembre. Vamos a pedir un compromiso en ese sentido, apuntando a la responsabilidad social de los sectores empresarios".
La CGT, tanto bajo la conducción de Hugo Moyano en un principio, como durante el "segundo semestre" macrista (que nunca llegó) bajo la conducción del triunvirato Schmid-Acuña-Daer, ha dejado pasar el ajuste implementado desde el gobierno de Cambiemos a lo largo de todo su primer año de mandato, con miles de despidos en los sectores privado y público, suspensiones de otros miles de trabajadores más, la profundización de la precarización laboral con la juventud como la principal afectada, los tarifazos en los servicios públicos, entre tantas otras medidas que atacaron las condiciones de vida del pueblo trabajador.
A lo largo del 2016, la burocracia sindical que dirige la central obrera del país, paradójicamente parece encaminarse hacia un proceso de "enfriamiento", a pesar de que nunca se mostraron muy combativos.
Resulta que, tras no haber convocado ningún paro general contra el ajuste macrista y de los diversos gobernadores provinciales, el triunvirato cegetista ni siquiera habla de la sanción de una ley, movilizaciones o huelgas para enfrentar los despidos; sino que, directamente apela a algo tan irreal como lo es la "responsibilidad social" del empresariado y la conciliación de clases antagónicas. Nada más cínico que apelar a la solidaridad inexistente de los mismos que, representados por Macri, apuestan a continuar en la profundización del ataque al bolsillo de los trabajadores.