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Red Internacional
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CRECE LA BRONCA CONTRA MACRON. La CGT francesa presionada por su base, que quiere unirse a los chalecos amarillos

La burocracia sindical convoca este viernes a una acción de lucha aislada y separada de los chalecos amarillos. Desde las bases crece la exigencia de unirse con el gran movimiento que conmueve Francia desde hace más de un mes.

Viernes 14 de diciembre de 2018 01:18

Por primera vez desde que comenzó hace más de un mes el masivo y radical movimiento de protesta conocido como de los “chalecos amarillos”, la dirección burocrática de la central obrera CGT llama a una acción de protesta por aumento de salarios y pensiones. Es una medida aislada, sin llamar a parar y se convocada un día antes de la movilización de los chalecos amarillos para evitar la unidad. Sin embargo varias seccionales y sindicatos llaman a la huelga y a que se unifiquen las acciones con los chalecos amarillos.

Los llamados a la unidad y la exigencia a la cúpula de la CGT tiene una de sus mayores expresiones en el pedido suscrito por delegados y activistas que ya cuenta con la adhesión de distintos referentes sindicales, gran repercusión en las redes sociales y ha sido reflejada por el diario Liberation en dos notas que dan cuenta de la extendida oposición a la política pasivizadora y divisionista de la burocracia en fábricas, refinerías y otros lugares de trabajo.

La nota reproduce comentarios de referentes sindicales como el de Gaëtan Gracia, que critica la división que les imponen de tener que movilizarse "el viernes con el chaleco rojo y el sábado con el chaleco amarillo" cuando podrían unirse en una gran jornada de lucha. "La posición de la dirección de la CGT es escandalosa. Debemos avanzar hacia la unidad, bloquear la economía desde el interior de las fábricas mediante una huelga renovable (huelgas que se prolongan por mandato de asamblea, NdT)".

El dirigente de la centra, Philippe Martinez, viene imponiendo la pasividad y la división entre trabajadores y chalecos amarillos desde el primer momento. Es más, mientras el movimiento se radicalizaba en sus consignas pasando del rechazo al aumento de los combustibles a exigir la renuncia de Macron, Martinez llegó a reunirse con el odiado presidente para llamar a un “diálogo social” con el único objetivo de desmontar el movimiento y “mantener el orden”.

Incluso tuvo el descaro de pronunciarse contra “la violencia de las manifestaciones” cuando la policía viene reprimiendo de manera brutal y generalizada, gaseando y baleando a los manifestantes, militarizando ciudades y autopistas, hiriendo a cientos de personas y apresando a miles.

El repudio desde las bases a estas indignantes declaraciones fue inmediato, pronunciándose distintas seccionales, sindicatos de base, delegados y activistas, como el caso de la Federación Nacional de Industrias Químicas de la CGT que denunció una "puñalada en la espalda a quienes luchan actualmente" y pidió una reunión nacional confederal para votar un plan de movilización nacional, así como una huelga en todas las industrias químicas y petroleras este viernes 14.

En el mismo sentido se han pronunciado los ferroviarios (que vienen convocando instancias de coordinación) y los trabajadores del espectáculo enrolados en la CGT, y las seccionales de Mulhouse y Valenciennes de la automotriz Peugeot SA. Además, una amplia intersindical de educación secundaria y superior está exigiendo la movilización de docentes y personal administrativo.

El inmenso proceso de lucha de los chalecos amarillos, al que luego se sumaron los estudiantes, contra Macron puso al gobierno en una situación muy precaria, de gran debilidad, que solo puede sostener con una monumental represión. Si se desarrolla la tendencia a que el movimiento obrero se sume al movimiento con sus métodos de lucha, la huelga, movilización y organización independientes, Macron no podría resistir y la situación daría un paso más hacia un escenario prerrevolucionario.

En esa perspectiva trabajan los compañeros y compañeras de Révolution Permanente y la Corriente Comunista Revolucionaria del Nuevo Partido Anticapitalista.