Tras la reunión de la mesa chica de la central con el presidente, no anunciaron nada sobre los miles que cayeron en la desocupación.
Juana Galarraga @Juana_Galarraga
Viernes 3 de abril de 2020 23:34
Foto I Telam
“La idea de conformar esta comisión para organizar el hoy y ahora y el día después, no se puede hacer bajo la improvisación, tiene que ser con un soporte de contingencia protocolar, sanitaria y de esa manera tener un orden y una metodología”. Así explicaba Gerardo Martínez, titular de la UOCRA, lo anunciado después de la reunión de la mesa chica de la CGT con el presidente, este viernes.
Este comité estará conformado por empresarios, el Gobierno y los sindicatos. Su función será organizar la vuelta al trabajo cuando finalice la cuarentena que este mismo viernes, ya fue flexibilizada. El Boletín Oficial anunció la ampliación de la lista de actividades consideradas esenciales, entre ellas la venta de materiales para la construcción. “La idea” según dijo Héctor Daer (Sanidad), es que la reactivación de las demás actividades a partir del 12 de abril sea coordinada por este comité tripartito que pondrán en pie.
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Los burócratas sindicales fueron a llevar el mismo pedido que las patronales: que se levante la cuarentena y se vuelva a las actividades, “paulatinamente”. Lo mismo se discutió en una reunión previa entre el Gobierno y la Cámara Argentina de Comercio. Daer aclaró que “esto que llaman paulatino tiene que ver con tomar las precauciones totales para trabajadores y trabajadoras, tanto en el lugar de trabajo como en los medios por los cuales se accede a ese trabajo”.
Por otro lado, reivindicó “haber suspendido la utilización del término fuerza mayor en las suspensiones y en los empleos”. Claramente, con el decreto del Gobierno que prohíbe los despidos por 60 días al que se refería, lo único que se suprimió es el uso del concepto fuerza mayor. Los despidos y las suspensiones con rebajas de salarios, siguen su curso.
Esta reunión tuvo lugar dos días después de que Alberto Fernández se piropeara con Hugo Moyano, destacando el rol de camionero como “dirigente ejemplar”. La reunión de este viernes con la CGT, enemistada con Moyano, le garantiza al Gobierno mantener buenas migas con todo el arco sindical. Este factor es vital para el gobierno peronista en lo que se viene: la profundización de una crisis que las empresas ya empezaron a descargar sobre las espaldas trabajadoras.
Si es a nuestras espaldas es en nuestra contra
La cúpula de la CGT pretende que confiemos en esa mesa de diálogo con las patronales y el Estado. Pero mientras el Estado mantiene a la población en sus casas a punta de pistola, las patronales ya están preparando sus propios planes y organizando la vuelta al trabajo con sus propias condiciones: dejando miles en la calle, bajando salarios, pagando sueldos en cuotas. Ya han avanzado con esto. Ya obtuvieron subsidios para suspender y facilidades para pagar las contribuciones patronales a través de un DNU de Alberto Fernández.
Los millones de informales, contratados y tercerizados que se quedaron sin el pan en la boca, no cuentan entre las preocupaciones de estos dirigentes. Por esto no dijeron ni mu de la miseria de 10 mil pesos por única vez que se anunció para trabajadores sin registrar. Por eso pretenden dejar pasar los despidos que tuvieron lugar hasta acá. La CGT entra en escena ahora, cuando las patronales se proponen avanzar más fuertemente sobre las condiciones laborales y el salario de los sectores en blanco que van a tener que volver sí o sí para que las empresas puedan continuar sus negocios. No para enfrentarlas, está claro. Sino para aceptar el chantaje de los despidos, negociar la baja de los salarios y la flexibilización de las condiciones de trabajo.
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Los sindicatos deberían estar en pie de guerra contra estos ataques y contra el plan de las patronales que extorsionan con despidos para volver a la actividad, poniendo por delante sus bolsillos y no la salud de sus trabajadores ni el combate a la pandemia. Deberían estar en pie de guerra para exigir la vuelta al trabajo pero repartiendo las horas, no dejando a millones en el desempleo y reconvirtiendo la producción planificada para enfrentar la pandemia.
Nada bueno puede surgir de ese comité tripartito en el que pretenden ponerle el moño a sus negociaciones, a puertas cerradas. Si es a nuestras espaldas, es en nuestra contra. La única manera de volver al trabajo en condiciones que no pongan en riesgo nuestras vidas, es con la conformación de comités de seguridad e higiene en cada fábrica o establecimiento, bajo control de los trabajadores y las trabajadoras.
No responden por nuestras vidas hace rato
Gerardo Martínez era uno de los sindicalistas más urgidos porque su sector vuelva a la actividad. Esta semana el empresario que más presión ejerció fue Paolo Rocca, que despidió a más de 1400 trabajadores contratados por su constructora Techint.
“Así como nos preocupa qué es lo que pasa para que no haya despidos ni suspensiones y no se paralice la economía, nos interesa por sobremanera cómo cuidar la vida de nuestros trabajadores y nuestras trabajadoras”, dijo el hombre de la Uocra. Por las dudas remarcó que en la mesa tripartita, tratarán de no olvidarse de la salud y la vida de los trabajadores y las trabajadoras.
“De los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) se desprende que 600.000 mil trabajadoras y trabajadores tienen enfermedades o accidentes laborales y se sufre un promedio de 750 muertes al año. Las ramas más ‘riesgosas’ son manufactura, transporte y construcción. Se calcula que hay una tasa de muerte laboral de 8.4 cada cien mil trabajadores”. La información surge de un artículo que publicamos en febrero: La precarización sigue matando: un albañil de 26 años murió electrocutado en Arturo Seguí.
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La Uocra tendría que haber impedido que continuaran las obras que el Ministerio de Trabajo había ordenado suspender por irregularidades en el aeropuerto de Ezeiza. Lectores y lectoras probablemente recuerden el derrumbe que se cobró la vida del capataz y dejó varios obreros heridos en el aeropuerto internacional, en septiembre del año pasado. Esta gente no responde por nuestras vidas hace rato.