La CUP se abstendrá ante el intento de investidura que preparan Junts per Catalunya y Esquerra Republicana.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Lunes 5 de marzo de 2018

Este fin de semana, el Consell Polític de la CUP ha decidido no dar apoyo al acuerdo de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana y que se abstendrán en caso de que haya alguna votación de investidura. De acuerdo a la actual distribución de escaños esto significa que estaría naufragando la propuesta de investir al expresidente de la ANC, Jordi Sánchez. Puesto que los diputados de JxCat y ERC suman 64 contra 65 del PSC, PPC, Cs y los Comunes.
Esta decisión sonó como un terremoto político en el escenario de las fuerzas soberanistas. Es así que hemos escuchado a la Jefa del PDeCAT, Marta Pascal decir “¿A quién más quieren enviar a la papelera de la historia?”. Pascal criticó la decisión de la CUP porque Jordi Sánchez representa “la pluralidad del soberanismo” y también señaló que la actitud de bloqueo de los cupaires perpetúa el 155.
También fueron sorprendentes las declaraciones del Diputado de Esquerra en el Congreso español, Joan Tardà. El Diputado planteó que había que “converger con las fuerzas políticas que también defienden el referéndum vinculante”. Entre estas incluyó, aunque no se sabe por qué, al PSC que está completamente en contra. Y, también a los Comunes que lo apoyarían si se hace en acuerdo con el Estado.
Tanto el PDeCAT (y JxCat) como ERC demuestran los nervios que tienen ante ésta situación, y, por sobre todo, que no están dispuestos a defender la república votada el 1O. Que la “República simbólica” del 27O y su completa ausencia no era un error, sino que no querían enfrentar las instituciones del Estado. Ya lo dijo Artur Mas “No desobedecí al Constitucional”. De eso se trata, siempre obedecer al Régimen del 78.
Este lunes, el Diputat del Parlament Carles Riera ha aclarado la postura política: “La CUP no ha vetado a Jordi Sánchez”, para continuar “Nuestro Consejo Político no ha hablado de ningún nombre”. El problema es que no hay acuerdo programático con la propuesta de JxCat y ERC, el cual critican por ser un programa autonómico. Los cupaires reclaman “un programa de acción republicana”.
Por tanto, como indicaba Riera en la comparecencia realizada luego de la entrevista con Roger Torrent, “cualquier candidato o candidata que quiera ser investido o investida para llevar a término un programa autonómico contará con nuestra abstención”. No hay intención de enviar a nadie a la papelera de la historia. Sino de hacer realidad el mandato del 1O y del 21D, que según el diputado cupaire es “materializar la república”.
Y para materializarla, Riera se basa en tres puntos nodales: primero, “Que la soberanía popular y la soberanía parlamentaria a Catalunya prevalga sobre la institucionalidad y la legalidad española”. Segundo que se debe materializar la República. Y, tercero que se debe iniciar un proceso constituyente convocado formalmente por el Parlament catalán.
Además, Riera ha dejado claro que las negociaciones con JxCat y ERC se encuentran interrumpidas. Ante preguntas de los periodistas, el diputado cupaire dio a entender que Roger Torrent, no dio respuesta alguna ante esta situación, sino que más bien se limitó a escuchar las propuestas de la formación anticapitalista.
Lamentablemente, la CUP lleva desde la campaña electoral del 21D sin realizar una campaña de movilización de los CDRs y los miles de simpatizantes que dé una respuesta a la ofensiva represiva del Estado y la “justicia” y por la libertad de los presos o que al menos enseñe la más amplia contestación social al 155. En éste sentido, se ha adaptado a las políticas de ERC y JxCat y a las de la Assemblea Nacional de Catalunya y Òmnium Cultural.
La situación actual demuestra que la estrategia de JxCat-PDeCAT y ERC es la de pilotar los destinos de la Comunidad Autónoma de Catalunya, más o menos como siempre, atentos a las necesidades de las grandes empresas catalanas y españolas y saqueando las arcas públicas para su propio beneficio. Nunca creyeron en el 1O, ni en la declaración del 27O. Y, por supuesto no quieren hacer cumplir la voluntad popular.
Pero la mayoría “independentista” se demostrado que no es tal. El acuerdo de JxCat y ERC podría tirar adelante si los diputados Puigdemont y Comín pudieran votar delegadamente. Pero esto significaría desobedecer al Constitucional, cosa que ni Torrent, ni ERC, ni JxCat quieren hacer. ¿Se va a una repetición de las elecciones? Veremos, nada está asegurado en éste proceso de investidura y lo más probable es que sigamos viendo cosas asombrosas.