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Red Internacional
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Cataluña. La CUP mantiene su enmienda a los presupuestos de JxSí por 3 votos

La CUP mantuvo el veto a la totalidad de los presupuestos presentados por JxSí en el Parlament. No obstante, la formación anticapitalista busca mantener el acuerdo de estabilidad parlamentaria.

Ivan Vela @Ivan_Borvba

Miércoles 8 de junio de 2016

Foto: EFE

Después de varios días de rumores finalmente se concretó en el Parlament el veto de la CUP a los presupuestos presentados por Junts Pel Sí (JxSí). Previamente a la votación en el hemiciclo catalán de ayer miércoles, el Consejo Político de la CUP y su Grupo de Acción Parlamentaria (GAP) habían celebrado el martes por la noche una reunión en la sede nacional de la formación anticapitalista, en la cual sellaron definitivamente la enmienda a la totalidad de los presupuestos para el 2016.

El debate en torno a la aprobación o no de los presupuestos y el proceso de negociación puesto en marcha por JxSí y la CUP estaba siendo motivo de debate y discrepancias dentro del seno de la formación de izquierdas. Muestra de la tensión generada en torno a este debate ha sido el resultado de la votación.

Las votaciones territoriales arrojaban ayer un empate a 24, y fue la posterior votación del GAP, quién deshizo la igualada. La decisión final se adopta tras 29 votos a favor del veto presupuestario, 26 votos en contra de dicho veto y 3 abstenciones.

El ajustado resultado vuelve a mostrar las cicatrices internas dentro de la formación anticapitalista que, en estos meses de actividad parlamentaria, habían parecido quedar ocultas. La división dentro de la formación de izquierdas frente a la viabilidad o no del proyecto nacional junto a JxSí sigue siendo aún a día de hoy el seísmo que desestabiliza la convivencia entre las “dos almas” de la CUP.

La burguesía catalana y su falsa cantinela

Tras conocerse el anuncio definitivo del veto presupuestario, la maquinaria parlamentaria y mediática de JxSí se ha puesto manos a la obra. No han sido pocas personalidades del entorno de CDC y ERC los que se han apresurado en salir frente a los medios para atacar la decisión de la CUP.

Según fuentes presentes en la reunión celebrada a primera hora de la mañana en el Parlament por el grupo parlamentario de JxSí, el President de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha dado por zanjado el acuerdo político con la formación anticapitalista. Según estas declaraciones, el actual President considera la negativa de los “cupaires” un punto de inflexión en su pacto de estabilidad parlamentaria, además de asegurar que no pactaría los presupuestos “a cualquier precio”.

El mismo Puigdemont aseguró ayer a última hora de la tarde que en septiembre se someterá a “una cuestión de confianza”. Una presión más sobre la mesa que pone en juicio la hoja de ruta pactada entre JxSí y la Cup.

Otra figura relevante que no ha perdido la oportunidad de sumarse a este “pressing CUP 2.0” ha sido el vicepresidente del Govern y Conseller d’Economia, Oriol Junqueras. El líder de ERC ha asegurado a la CUP que su decisión tendrá “gravísimas consecuencias”. El Conseller ha defendido que los presupuestos presentados son unos presupuestos “expansivos, sin recortes”, a lo que citaba de ejemplo la cifra de 873 millones de euros “vinculados a políticas sociales”.

El frente electoral de la burguesía y la pequeña burguesía catalana mantiene la cantinela de la independencia, necesaria para canalizar las aspiraciones democráticas del pueblo catalán, pero sobre todo para impedir que estas críticas al gobierno central por sus políticas austericidas se giren también hacia su gestión de recortes.

Para ello, entre discursos vacíos, falta de iniciativa política y sumisión al gobierno español, JxSí canaliza y posterga la demanda del derecho a decidir. Lo empantana en el barro de la política parlamentaria burguesa y mantiene de este modo a resguardo los intereses económicos y lazos empresariales que las grandes familias catalanas mantienen con la burguesía del resto del Estado.

CUP: Sigue sin señalar a JxSí

La diputada de la CUP en el Parlament, Eulàlia Reguant, ha defendido la enmienda a la totalidad de los presupuestos.Reguant afirma de forma acertada que la partida de 873 millones para políticas sociales dispuesta en los actuales presupuestos, no pueden cubrir los más de 5.000 millones en recortes.

Durante su intervención, la diputada de la CUP señalaba de forma pertinente que estos presupuestos están marcados por la política austericida “del gobierno de España”. Invitaba de este modo a desobedecer los techos de déficit (por ende, de gasto) y a configurar unos presupuestos en clave “independentista y no autonomista”.

Este análisis de los presupuestos elaborado por la parlamentaria de la CUP son razones más que suficientes para rechazar la propuesta presupuestaria. Ahora bien ¿a quién señala la CUP?

Qué duda cabe que el gobierno español con el Partido Popular a la cabeza, es ejecutor inquebrantable de las políticas austericidas que dicta la Troika. Recortes, reformas laborales, represión política… son tan solo algunos puntos de la agenda política del gobierno español.

Pero señalar al Partido Popular como único responsable del tipo de propuesta presupuestaria presentada ayer en el Parlament, es señalar a medias.

En sus poco más de 10 minutos de intervención Reguant omitió cualquier tipo de alusión a las privatizaciones realizadas por CDC, o la subida de tasas universitarias, o los cierres de hospitales públicos para un trasvase a la sanidad privada. O el mantenimiento de la partida económica para las escuelas que segregan por sexo.

Reguant y la CUP no señalan a los representantes de la burguesía catalana, a los que se benefician de las empresas privatizadas, de las escuelas privadas, de las universidades privadas, de las mutuas, al igual que se olvidó de señalar a los que para defender sus intereses, no tienen problema en reprimir a la clase trabajadora y la juventud.

Y no señalan, no por olvido, sino por que señalar a estos últimos, sería señalar a sus socios. De nuevo el “frente nacional” se agrieta cuando la cuestión de clase lo golpea. No es que los presupuestos presentados por JxSí estén solo capados por las políticas austericidas del PP, sino que también son los presupuestos liberales de sus socios, los Mas, Pujol, Homs, Mas-Colell y compañía. En definitiva, son presupuestos que tanto representan a la burguesía catalana como a la española.

Tanto Anna Gabriel en declaraciones a RAC1 como la misma Reguant aseguraban que esto no significa una ruptura del pacto de estabilidad, sino una “mutación” del mismo. Aseguran que están dispuestos a mantener la estabilidad parlamentaria para seguir la ruta marcada el 9N hacía la independencia.
No solo esto, si no que Reguant en su intervención ha afirmado que sería posible “prorrogar los presupuestos del 2015”. Una medida que pondría sobre la mesa unos presupuestos mucho más austericidas, si cabe, que los presentados.

Sin lugar a duda el debate interno (y público) no acaba más que empezar. A lo largo del día de ayer fueron varias las personalidades dentro de la CUP que mostraron su malestar. El ex candidato por Barcelona, Antonio Baños, aseguraba que se le “revolvería el estómago al ver votar a la CUP lo mismo que Albiol”, en relación al veto presupuestario. Parece ser que Baños tenía más estómago con Artur Mas.

En la misma línea de lamento el regidor de la CUP en Girona aseguraba en su twitter “Des de l’àmplia minoria d’ahir, amb la sensació de perdre un llençol a cada bugada, d’anar isolant-nos, de perdre humilitat. Aspror!” (Desde la amplia minoría de ayer, con la sensación de perder una sábana en cada colada, de ir aislándonos, de perder humildad).

Declaraciones de seguidismo y confianza hacía JxSí que hacen dudar de las conclusiones que la CUP puede extraer de este episodio.