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Red Internacional
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Reino Unido. La Cámara de los Comunes británica aprobó el Brexit el 31 de enero

La Cámara de los Comunes británica aprobó este jueves con amplia mayoría la legislación para ratificar la salida de la Unión Europea (UE) con fecha el 31 de enero, un proyecto de ley que ahora debe ser ratificado por la cámara alta del Parlamento.

Jueves 9 de enero de 2020 18:30

El primer ministro británico, Boris Johnson, posa durante el encuentro bilateral que ha mantenido este miércoles con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. Fuente: EFE

Por 330 votos a favor, todos conservadores aliados del actual Gobierno,, y 231 en contra, la mayoría absoluta que tiene el primer ministro, Boris Jonhson, se impuso sin sorpresas en la Cámara Baja. Este proyecto de Ley es la bandera de campaña del Primer Ministro Boris Johnson.

Los laboristas, lograron unir filas contra el texto pese a las internas que agitan al partido desde la peor derrota en décadas sufrida por el partido en las elecciones de diciembre.

Ningún parlamentario “no conservador” votó a favor del proyecto de ley, con 167 de los 202 parlamentarios laboristas, incluidos los seis candidatos al liderazgo del partido, que votaron en contra, junto con 45 de los 47 parlamentarios del Partido Nacional Escocés y los 11 demócratas liberales. Los ocho parlamentarios del DUP (Democratic Unionist Party de Irlanda del Norte), que se oponen a los planes del primer ministro para una frontera aduanera en el Mar de Irlanda, no votaron.

Días después de la victoria arrasadora de Johnson en las elecciones, los parlamentarios ya habían dado su visto bueno preliminar a un proyecto de acuerdo que permitirá al Reino Unido romper lazos con el bloque europeo el próximo 31 de enero. Esta situación se da a tres años y medio del referéndum votado en 2016, en el que 52 por ciento de los británicos votaron por la salida de la UE.

El siguiente paso será que legislación pasará ahora a la Cámara de los Lores (Cámara Alta), donde el oficialismo no dispone de una mayoría asegurada, su tramitación podría verse demorada. Si los Lores modifican el texto, la legislación deberá volver a ser votada en los Comunes (Cámara Baja). En otro caso, estará lista para recibir la aprobación final de la reina Isabel II.

No obstante, se espera que las próximas tres semanas los parlamentarios cuenten con tiempo suficiente para discutir el proyecto legislativo y votarlo para que este sea promulgado por la reina Isabel II antes del próximo 31 de enero.
Los conservadores largaron mesajes de avertencia a los lores, como el del diputado Owen Paterson: “deben respetar las votaciones en las que los británicos se decantaron por el Brexit".

Downing Street subrayó que el Gobierno está listo para comenzar a partir del 31 de enero la siguiente fase de las negociaciones con Bruselas (sede de la Comisión Europea), en la que ambos lados del canal de la Mancha negociarán los términos de su futura relación, que no están detallados en el acuerdo de salida.

Durante once meses hasta el 31 de diciembre del 2020, el Reino Unido se mantendrá integrado en las estructuras de la Unión Europea cumplirá sus normativas como período de transición. En ese lapso se discutirán en duras negociaciones cómo serán las relaciones bilaterales, entre la isla y los 27 países que conformarán el bloque europeo. Pasado ese periodo, deberá entrar en vigor un nuevo tratado bilateral entre Londres y Bruselas a fin de evitar un escenario similar al de un "brexit" sin acuerdo que sería catastrófico para ambas economías.

Alguno temas que abarca el proyecto son los derechos de los ciudadanos europeos en el Reino Unido y por su parte los británicos en la UE, los 39.000 millones de libras que Londres deberá pagar para sostener sus compromisos financieros con el bloque y el modo de mantener abierta la frontera terrestre entre Irlanda e Irlanda del Norte.

El diputado laborista pro-Unión Europea, David Lammy, expresó consternación por la aprobación del proyecto de ley: "Las consecuencias son que se perderán miles de empleos, los jóvenes perderán el derecho a vivir y trabajar libremente en 27 países de la UE, nuestros derechos y libertades se erosionarán, y nuestro Servicio Nacional de Salud está en riesgo. Todo lo que obtendremos a cambio es un acuerdo comercial de tercera clase con Donald Trump ".

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha advertido de que es "imposible" negociar un tratado comercial completo en ese periodo de tiempo, pero Johnson ha subrayado que no tiene intención de solicitar prórroga alguna.

Sin embargo no todo son buenas noticias para Johnson. Si bien el holgado triunfo de las últimas elecciones le dio luz verde para avanzar en el Brexit, los problemas preexistentes sobre la relación comercial y financiera con la Unión Europea, la frontera de Irlanda y la posición proeuropea de Escocia, serán elementos de futuras turbulencias.

De hecho el Parlamento escocés aprobó este miércoles una moción que rechaza la ley sobre el "brexit". El texto, que estipula que la "mejor opción para el Reino Unido en su conjunto y para Escocia" es "permanecer en la UE según lo votado por el pueblo de Escocia".

Para llevar adelante el Brexit, por ser una legislación que involucra a los gobiernos autónomos, es necesaria la aprobación de los respectivos parlamentos. Sin embargo, en la práctica el Gobierno británico puede proceder sin el acuerdo de las administraciones de Escocia, Gales o Irlanda del Norte. Esta situación empuja al gobierno de Boris Johnson a una dura negociación y crisis interna hasta al menos diciembre del 2020.

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