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Red Internacional
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Pandemia. La Covid19 avanza ¿Y las inversiones en sanidad, educación y medidas sociales?

Hemos tenido la primera noche de toque de queda y se prevé que sea una “noche larga”. La falta de inversión de los gobiernos central y autonómico nos aboca a combatir la Covid con métodos medievales.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 26 de octubre de 2020

Coronavirus. Según los números que hizo público el Fondo Monetario Internacional (FMI) solo el 11 por ciento del PBI, alrededor de unos 126 mil millones de euros. Esta inversión ha sido dirigida mayoritariamente a grandes empresas y Pymes. Pero, lo que hace falta es invertir en sanidad para aumentar la plantilla y la capacidad hospitalaria (camas, UCI, etc).

Y las “ayudas” para el pueblo trabajador son escasas y llegan tarde. Los empresarios despiden y hacen ERTEs. Así, ellos no pagan y lo hacemos todo a través de los impuestos que pagamos a la Administración Pública. Pero miles no han cobrado los ERTEs o apenas si cobran el 50% del salario base, muchos que trabajan en “negro” no tienen ninguna ayuda. Las ayudas son para los grandes empresarios, y las migajas por las masas laboriosas.

Los gobiernos de Pedro Sánchez y los autonómicos gestionaron un desconfinamiento en tiempo récord con la intención de potenciar la economía turística española y catalana. Hicieron una tercera fase de menos de 24 horas y encendieron velas para que la oleada de la Covid empezara en otoño. Despidieron personal y dieron vacaciones al personal sanitario en junio con prisas. Pero el virus empezaba su ascenso meteórico.

El método de “lucha” contra la Covid ha sido el confinamiento, bajar las persianas de la restauración y cierres perimetrales como ha pasado en el Segrià y otros lugares del Estado. O también esconder la cabeza dentro de un agujero como ha hecho el gobierno autonómico de Díaz Ayuso. Y, claro está, ambas estrategias siempre contra la clase trabajadora y el pueblo pobre. Confinamiento de clase y perjudicar al pueblo.

Este fin de semana hemos tenido la medida estrella del gobierno “más progresista de la historia”: toque de queda y todo el mundo a casa al anochecer. Medida que también han visto con buenos ojos muchos territorios como el País Valencià o Catalunya. Según los diferentes gobiernos del estado (y de gran parte de Europa) saldremos de la crisis sanitaria con medidas represivas, restrictivas y de confinamiento a casa. Igual que con la peste bubónica del siglo XIV.

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Y este viernes hemos tenido que soportar el mensaje del Presidente Pedro Sánchez que nos decía que “si no nos portábamos bien” seguramente tendrán que decretar un confinamiento como el de marzo pasado. Es increíble que el Presidente diga esto (y también es el mensaje de muchos políticos de diferente signo) cuando ellos no hicieron ninguna medida efectiva para parar el virus cuando este tenía la tasa R de retransmisión a 0.4 (Ahora ya ha superado el 1.5).

Todo demuestra que no hay una estrategia de lucha contra la Covid. Que los gobiernos están corriendo detrás de la crisis sanitaria. No solo es que llevamos más de 10 años de recortes, sino que ahora la inversión es mínima. Tardaron muchas semanas al contratar rastreadores para detectar los caminos que hacía el virus. Y así también con el resto del personal sanitario. Invertir en sanidad, muy poco; pero tomar medidas represivas, todas las que hagan falta.

La lucha contra la Covid presidida por el Régimen del 78, ya sea con el gobierno “más progresista”, ya sea con uno trifachito o una gran coalición siempre será a favor de los grandes empresarios. Y ellos no quieren invertir en sanidad y hace años que desvían fondos públicos hacia las grandes empresas del Ibex35. Las ayudas estatales y europeas continuaran por el mismo camino si no se hace algo para pararlo.

Es que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han pedido las ayudas en la Unión Europea hipotecando nuestro futuro. Quieren hacer una reforma de las pensiones que acabará subiendo el dinero que los trabajadores tienen que aportar. Este, solo es un ejemplo de cómo quieren que nosotros paguemos la crisis de la Covid (igual que sufrimos con la crisis de 2008).

Los representantes sindicales apoyan estas medidas reaccionarias de los gobiernos centrales y autonómicos. Y cuando los trabajadores de algunas empresas salen a luchar hacen lo imposible para limitar la lucha a la empresa y firman acuerdos terribles como el cierre de Nissan. La clase trabajadora tendrá que reconquistar los sindicatos y crear una herramienta política de los trabajadores y para los trabajadores, para quiere evitar la catástrofe que nos amenaza.