Pugnas internas se viven al interior de la derecha, donde el periodo de elecciones desgasta la clásica política de alianzas.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Viernes 16 de junio de 2017
Momentos delicados se viven al interior de Chile Vamos, donde a semanas de llevarse a cabo las primarias, los roces internos han sido característicos entre los tres precandidatos, Sebastián Piñera, Felipe Kast y Manuel José Ossandón.
De entre ellos tres, el más golpeado parece ser el ex alcalde de Puente Alto, quien producto de su conservadurismo y falta de preparación diversas temáticas de interés público, se ha ganado importantes críticas, que sus contrincantes ha sabido aprovechar.
Sin embargo no menos complicado ha sido el momento actual para Sebastián Piñera, a quien se le ha cuestionado abiertamente su relación entre negocios y política, donde por más vueltas que da al asunto, los intereses empresariales son demasiado evidentes.
En el caso de Felipe Kast, su débil aparición como una alternativa concreta le ha jugado encontra más allá de querer plantear un discurso renovador a la clásica derecha pinochetista, donde incluso se ha animado a señalar una necesidad en el sistema de pensiones, lo cierto es que está lejos de ser el abanderado de Chile Vamos, llegando incluso a plantear que lo importante para él es salir segundo.
Los cruces entre candidatos
Sin embargo las diferencias también han entrado en la cancha, tendiendo un clima cada vez más denso, donde las ideas se ponen a prueba acompañadas de importantes acusaciones marcadas por la deslegitimación en la política.
Es así como ciertas discusiones han salido a colación incluso durante el primer debate organizado por Chile Vamos, junto con diversas emisoras radiales como Radio Universidad de Chile, Cooperativa, ADN, Agricultura y Digital, la cual se desarrolló en el Hotel Regal ubicado en la comuna de Las Condes.
La defensa de Sebastián Piñera a dos de sus ministros Pablo Longueira y Pablo Wagner –ambos formalzados por el financiamiento irregular de campañas (SQM)- fue uno de los puntos en que tanto Ossandón como Kast con el que encararon al ex mandatario.
En el caso del ex alcalde de Puente Alto, su política represiva como respuesta al problema político relacionado al conflicto en la Araucanía fue un punto que se le cuestionó, pero reafirmando la posibilidad de aplicar la ley antiterrorista. Aunque el momento más tenso se vivió cuando la periodista de Agricultura, Pilar Molina le manifestó un supuesto caso de financiamiento ilícito a su campaña, el cual negó rotundamente, amenazando incluso con llegar a la justicia.
En el caso de Kast, buscando dar una visión más ciudadanista del proyecto, respondió a una palabra referida a la despenalización de la droga, donde no descartó observar el programa llevado en Uruguay por medio de Pepe Mujica. También se refirió a la seguridad donde manifestó directamente la participación de carabineros para dar una clase de respuesta.
Oscilaciones derechistas
Sin duda la derecha chilena viene navegando en un mar de cuestionamientos. Donde la principal afectada ha sido la herencia pinochetista, que ha buscado cómo reinventarse frente a los nuevos tiempos y exigencias de la sociedad. Y aunque si bien lógicamente Piñera sigue siendo su carta más fuerte en las elecciones del 2017, nuevos fenómenos vienen a remecer la clásica política de alianzas.
Sea el prototipo del magnate internacional desalmado, el patrón de fundo, o el derechista liberal "progre", lo cierto es que todos ellos no son distintas caras del mismo sistema de explotación, que promueve, la precariedad, desigualdad social y represión en diversos niveles, en el que una clase minoritaria vive a costa de la gran mayoría que es el pueblo trabajador.
Son las oscilaciones de la derecha que se cruzan con la crisis de la Nueva Mayoría, quien también vive sus propios embates, producto del desmembramiento de la clásica política de los acuerdos, que hoy no encuentra como despegar, en medio de una situación muy particular, desconfianza generalizada a los empresarios corruptos, los políticos y sus partidos, que se llevan millones.