El grupo de periodistas Ramón Barnil y el Centro Irídia por la defensa de los derechos humanos, impulsan un manifiesto creado por el gremio de periodistas contra las agresiones, amenazas e intimidaciones a periodistas, fotoperiodistas y medios de comunicación por parte de las fuerzas de seguridad.

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57
Miércoles 13 de marzo de 2019
Foto: Iridia
El manifiesto ha sido presentado en rueda de prensa este lunes 11 de marzo en el Pati Llimona de Barcelona cuenta ya con 300 adhesiones individuales y colectivas y paralelamente se lanza la propuesta de que se comparta en redes sociales con la etiqueta #Atacinfo cualquier agresión o vulneración que se dé a partir de ahora.
En los dos últimos años se han recogido 55 agresiones, amenazas e intimidaciones a periodistas y medios de comunicación durante el ejercicio de su labor y forman parte de más de 400 vulneraciones de la libertad de expresión y del derecho a informar y ser informados, recogidas en el Mapa de la Censura del Observatorio de Medios.
En el manifiesto se exige a Miquel Buch y a Fernando Grande-Marlaska, responsables de Interior de los gobiernos catalán y español respectivamente, que asuman responsabilidades en los ataques a periodistas y tomen las medidas necesarias para que estas situaciones no se produzcan, recordando que los fotoperiodistas no tienen la obligación de llevar brazaletes o chalecos florescentes, ya que les convierte en objetivos identificados.
Por contra en la rueda de prensa se ha dado a conocer que la Generalitat de Catalunya, acusación particular en representación legal de los Mossos d’Esquadra, pide cuatro años de prisión para el fotoperiodista freelance Isidre García Puntí, acusado de un delito de atentado contra la autoridad y otro de lesiones durante el desalojo del Banco Expropiado en la primavera de 2016 en Barcelona.
La Generalitat de Catalunya i Fiscalia demanen quatre anys de presó a un fotoperiodista #AtacInfo
➡️ El 26 de març serà jutjat per uns fets succeïts durant la tercera nit de protestes pel desallotjament del Banc Expropiat la primavera de l’any 2016.https://t.co/F7dE96lEJi
— IRIDIA (@centre_IRIDIA) March 11, 2019
Isidre ha hablado ante los medios acompañado de Laura Medina, abogada de Irídia, el presidente de las asociación de periodistas y del también fotoperiodista Carles Palacio, detenido por la Policía Nacional española el pasado 16 de enero en Girona y acusado de desórdenes públicos.
El periodista se sentará el próximo 23 de marzo en el banquillo del Juzgado Penal número 5 de Barcelona porque según relata la Fiscalía y la acusación particular a cargo de los servicios jurídicos del Departamento de Interior de la Generalitat, habría lanzado una valla metálica contra un agente con el resultado de rotura del talón de Aquiles de su pierna derecha.
Como consecuencia de las lesiones producidas al antidisturbios de los Mossos d’Esquadra se le declaró la invalidez permanente total, motivo por el que las acusaciones solicitan entre 40.000 y 70.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
Anaïs Franquesa, abogada defensora de Isidre , asegura en su escrito de alegaciones que este en ningún momento lanzó ninguna valla a ningún agente de los Mossos ni a ninguna otra persona, al contrario, cuando comenzó la carga se apartó y comenzó a correr, por lo que pedirá su libre absolución.
Que diferente son tratados los trabajadores y trabajadoras que producto de las condiciones precarias y de explotación en sus puestos de trabajo también sufren lesiones de por vida y ni tan siquiera son reconocidas como lesiones laborales, como es el caso de Las Kellys, por poner un solo ejemplo.
Cualquier ataque a la libertad de información contra el que se opone a este sistema es un síntoma claro de autoritarismo e intolerancia. Cada vez que un periodista recibe un golpe de porra mientras está cubriendo una manifestación o una amenaza, un insulto dogmático o alguna agresión los aparatos represivos del Estado avanzan.
Cuando se denuncia e incluso se arresta a un fotógrafo, a un cámara, un redactor, un músico, un actor, que con su trabajo quiere destapar las atrocidades de este Régimen, es un paso más en la avanzada represiva contra todo aquel y aquella que quiera alzar la voz.
¡Fuera la ley mordaza!