El sindicato único de Cobra, que agrupa a más de 60 trabajadores, comenzó su huelga el martes 10 de marzo. Sus demandas son mejores condiciones salariales, aumento de bono incentivo de producción y convenios de salud.
Jueves 19 de marzo de 2015
La empresa
Cobra Tecnología es una empresa de dueños canadienses que en el año 1998 comenzó sus funciones en Chile. Se autodenomina como un proveedor de clase mundial en los servicios de fabricación, mantenimiento y recuperación de cátodos utilizados en la industria de metales base como cobre, níquel, cobalto y manganeso. Hoy está ubicada en Antofagasta, corazón de la minería en el país. Su vicepresidente, John Jickling, es quien viaja cada dos meses aproximadamente, para saber cómo va el negocio. Esta descripción expresa la situación fructífera para los dueños de esta empresa.
El sindicato
Fue fundado hace algunos años, agrupa principalmente a operadores y soldadores. Hoy experimentan su primera huelga, ya que antes habían realizado denuncias a la Inspección del Trabajo por los malos tratos al interior de la empresa. Durante la huelga, la empresa contrató a reemplazantes, lo que fue notificado por la Inspección del Trabajo la que supervisó el viernes 13 de marzo y lunes 16 de marzo. Con más de nueve causas tramitadas y entrada de reemplazantes en la huelga, se establece que la empresa no tienen ningún interés en resolver la situación con los trabajadores.
Los trabajadores
El 60% de los trabajadores gana el sueldo mínimo, algo que parece ser muy contradictorio para una empresa que es “proveedora de clase mundial” y que se caracteriza por dar servicios a la gran minería. Pero, es la explotación que viven los trabajadores la que hace acrecentar sus ganancias, por lo que no queda otra que hacer huelga. Los trabajadores laburan a dos turnos, es un trabajo pesado que lo realizan básicamente hombres y que además reciben un trato humillante por parte de los superiores.
Hoy, los trabajadores están a la espera de una reunión entre los dirigentes y la Inspección del Trabajo, lo que podría definir la continuación del paro. Lo importante es que los huelguistas tienen la moral en alto y saben perfectamente la contribución de su trabajo y los abusos de la empresa.