Martes 15 de diciembre de 2015
Recientemente he escrito un pequeño artículo sobre cómo se le adjudica la culpa de todo lo malo a la Izquierda en referencia a la discusión que se armó en torno a la sesión donde el Frente de Izquierda dio quórum. Para seguir dándome la razón de que sobre la ideología de la izquierda se sabe muy poco y se habla demasiado surgió estos últimos dos días que el recientemente electo presidente Mauricio Macri invitó a los ex candidatos presidenciales para buscar un "consenso" en conjunto. Al haber una negación a dicha invitación por parte del referente de Izquierda, Nicolas Del Caño, surgieron en numerosos medios (en especial los que apoyaron la candidatura de Macri en todo momento) e incluso en personalidades independientes, una gran cantidad de chicanas y, si se quiere, agresiones, hacia el FIT por ser la única fuerza política que no aceptó dicha reunión (incluso por si hace falta basurear más se recurre a viejas falacias ya explicadas y fundamentadas como el hecho de que compró dólares, por ejemplo). Pues bien, es sobre esto que quiero aclarar algunas cuestiones breves.
Vamos a ser sinceros, la realidad es que la política argentina, por fuera de la Izquierda, es un cambalache. Tenemos el ’cristinismo’, el ’sciolismo’, el ’massismo’, el ’kirchnerismo’, el ’peronismo’, etc.; no se sabe quién es peronista, quién es radical, ni quién es ’progresista’; los dirigentes van y vuelven como Pancho por su casa, sin tomarse la política ni los ideales que deberían representar muy en serio. Y frente a esto se encuentra la Izquierda, un frente (y hablo de frente porque lo constituyen varios partidos con más similitudes que diferencias) cuyos integrantes no deambulan de un partido a otro (como gastaban a Altamira, que se postuló para presidente hace más de 20 años, pero siempre para el Partido Obrero, algo que en ningún momento vi que alguien destacara y que ningún otro candidato hizo), tienen bien en claro cuál es su postura (jamás vas a escuchar sobre el ’altamiranismo’ o el ’delcañismo’ porque ellos son de orientación trostkista, y sobre esa sólida base construyen sus pilares) y, principalmente, no se venden ni venden sus ideales, y ese es el principal problema para la derecha y las corporaciones (y, claro está, para la gente ignorante). Está claro que entre Del Caño y Macri hay intereses contrapuestos, por un lado tenemos al representante de los trabajadores y por el otro al representante de los empresarios y las corporaciones, por ende, pretender que lleguen a un ’consenso’ me resulta, como mínimo, estúpido, más allá de que, como bien dijo Nicolas, estarían legitimando su Gobierno, cosa que la Izquierda es, como se ve, la única fuerza que no lo va a permitir.
Con esto quiero concluir lo siguiente. Por un lado quiero destacar la doble moral de la sociedad, que se queja de que "los políticos son todos corruptos" o que "Fulano va y viene", pero siguen votando corruptos y candidatos que, como dice el tango, estuvieron en el mismo lodo, todos manoseados, mientras que por la Izquierda siempre tuvieron lo mismo, candidatos firmes en su postura y sus ideales, transparentes, y que incluso dan muestras de humildad como es el caso de Nicolas Del Caño y su compañera Myriam Bregman que donan gran parte de su dieta como diputadxs a las luchas de los trabajadores, algo que ningún otro candidato de la burguesía ha, siquiera, pensado. Por el otro lado quiero que tengan cuidado y no se coman el verso de la mayoría, porque el que parece un corderito dispuesto a dialogar con todas las ’facciones’ puede en verdad ser un lobo con piel de cordero. Y no quiero con esto atentar contra la ’revolución de la alegría’ que mágicamente parece haberse establecido desde el día de ayer, sino que quiero que abran los ojos porque no todo es lo que parece. Si Macri quiere un diálogo con todos los ex candidatos a presidente lejos debe ser para establecer un ’consenso’, sino más bien para legitimar su futura política de ajuste contra el bolsillo del trabajador, y es por eso que la Izquierda se mantiene al margen.
Por si fuera poco, y para cerrar, se publicó en La Izquierda Diario la carta que Del Caño le envió a Macri explicando las razones que, probablemente, pocos hayan leído porque está más que claro. Espero que la próxima lean un poco, no se dejen influir por los medios y recién después critiquen a la Izquierda, de lo contrario estarían emitiendo meras banalidades...
Federico, Bahia Blanca.