Varios de los países más ricos están renegociando sus contratos con los laboratorios para adquirir aún más vacunas. Esto socaba la posibilidad de que el resto del mundo pueda avanzar en un plan de vacunación que permita acabar con la pandemia a nivel global.
Lunes 22 de febrero de 2021 13:28
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció este lunes que algunos países ricos están socavando el reparto global de vacunas de la covid y les instó a replantearse las revisiones al alza de sus acuerdos con las farmacéuticas.
En una rueda de prensa virtual junto al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, explicó que cuando los países ricos revisan sus contratos para comprar más vacunas esto repercute negativamente en los estados que participan en el Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (Covax), que pueden recibir menos dosis o más tarde.
Los principales principales países imperialistas ya habían firmado contratos para adquirir dosis por cantidades que superan por entre 3 y 7 veces el total de su población. Esta situación empeoró ante el retraso de algunos laboratorios y vacunas, lo que hizo que se firmaran nuevos contratos aumentando aún más el acaparamiento de vacunas por parte de los países ricos.
Tedros agradeció las recientes promesas de los países del G7 para aportar 7.500 millones de dólares (6.188 millones de euros) al Covax, pero advirtió que no basta con financiación.
El dinero de por sí "no sirve para nada" si en los primeros compases de la campaña de vacunación, cuando las dosis que se pueden producir y comercializar no satisfacen la demanda global, los países de renta alta acaparan todas las partidas.
"Las ayudas son importantes, pero a la vez quiero apuntar los retos a los que nos enfrentamos. Incluso con el dinero. Si no podemos comprar vacunas, el dinero no sirve para nada. Algunos países industrializados están comprando más dosis y en consecuencia los contratos con Covax se están viendo afectados", afirmó.
Instó a los países ricos a plantearse si al actualizar al alza sus contratos con los productores de las vacunas - como han hecho recientemente EEUU y la Unión Europea (UE), aunque Tedros no citó a ninguno en concreto - no están "poniendo en cuestión toda la iniciativa Covax".
Tedros apeló a la "solidaridad" y a la "ética", pero no solamente. Se trata, argumentó, de proteger "al conjunto del mundo", porque la pandemia sólo se podrá vencer cuando se venza "globalmente". "Las islas de felicidad no van a durar mucho", agregó.
"Una campaña de vacunación global es del interés de todos, incluso para los países ricos. Socavar Covax no sólo es un problema para los no inmunizados, también lo es para los países donde la población ya ha sido inoculada", explicó el responsable de la OMS apuntando a posibles variantes para las que las primeras vacunas no sean efectivas.
Frente a este problema, el director general de la OMS pidió un "aumento significativo" de la producción de vacunas "tan rápido como sea posible" para "poder volver a la normalidad".
Abogó por la cooperación entre farmacéuticas (con la licencia de fórmulas autorizadas, por ejemplo), pero evitó posicionarse sobre la propuesta de eliminar las patentes de forma excepcional para la covid y lograr así una producción masiva y barata.
Esto último es lo que ha vuelto a la OMS una organización impotente para poder dirigir los esfuerzos para acabar con la pandemia. Siendo manejada y financiada por los principales países imperialistas, la OMS solo puede llegar a cuestionar la forma en la que se reparten las vacunas y anunciar la posibilidad de una mutación que haga fracasar todos los esfuerzos a nivel mundial, pero al negarse a ir sobre el punto nodal, que es la liberación de patentes para producir en forma masiva y gratuita la vacuna, sus alertas se convierten en un discurso cínico. Aunque aparezca como la voz de la moral, el organismo se convierte en cómplice de la falta de vacunas en los países más pobres y del probable fracaso de todo el plan de vacunación a nivel mundial.
En octubre del año pasado India y Sudáfrica propusieron en una reunión de la OMS, que se suspendieran algunas reglamentaciones del comercio mundial para permitir la liberación de las patentes para las vacunas y otras tecnologías relacionadas con la Covid. La propuesta contó con el apoyo de algunos países de América Latina y África, pero chocó con el rechazo unánime de Estados Unidos, los principales Estados de la Unión Europea, Australia y Japón.
El rechazo a esa propuesta en la reunión de la OMS dejó en claro que el organismo es una pieza fundamental en el boicot a los países pobres y el posible surgimiento de nuevas cepas, que hoy cuestiona.
Te puede interesar: “Guerra por las vacunas”: frente a la irracionalidad capitalista, anulación de las patentes y vacunas para todo el mundo
Te puede interesar: “Guerra por las vacunas”: frente a la irracionalidad capitalista, anulación de las patentes y vacunas para todo el mundo