Las y los trabajadores del hospital platense realizaron un abrazo el jueves pasado junto a vecinos de la comunidad, en defensa de la salud pública y contra el ajuste.
Lunes 20 de mayo de 2019 13:54
La "salita" como la nombran las vecinas y vecinos, ubicada en las calles 161 y 514 de Melchor Romero, es uno de los pocos centros de atención primaria de la zona a la que concurren cientos de pacientes diariamente.
Desde hace unos meses coomenzaron a realizarse asambleas de trabajadores en conjunto con la comunidad para organizarse y enfrentar el ajuste que viven desde hace años los servicios de salud pública.
Lucía Rotelle, delegada de ATE, en diálogo con La izquierda Diario manifiestó que "somos un centro de atención primaria donde recibimos a cientos de pacientes todos los días. No damos a basto con la demanda. Falta personal e infraestructura acorde para que podamos abastecer a todo el barrio, que fue creciendo muchísimo en los últimos años". Asimismo agregó que "no hay medicamentos básicos o la cantidad de insumos que necesitamos para afrontar esta época del año donde los niños empiezan con enfermedades respiratorias. y esta situación empieza a agravarse"
En medio de una feroz crisis económica que viene golpeando profundamente en los sectores más empobrecidos de los trabajadores, la delegada afirmó que "eso en el barrio se siente. Llegan a la salita en peores condiciones o con enfermedades evitables, ligadas a las condiciones socio económicas"
"Nosotros entendemos que la salud no es solo el derecho de atenderse en este hospital, sino también sus condiciones de vida, de trabajo y vivienda, como el acceso a agua potable, luz y gas, que falta desde hace años en estos barrios", agregó Rotelle.
La idea del abrazo surgió de las asambleas para mostrar y denunciar las condiciones de vida de los pacientes y las condiciones en que deben atender los y las trabajadoras del lugar.
En varias asambleas se denunció que la salud y la educación nunca son prioridad.
"Mientras que hoy el gobierno se endeuda con el FMI, nosotros le dcimos que la deuda es con nosotros. Queremos que esa plata, esos millones de dólares se destinen para financiar la salud pública, nombrar personal, que pasen a planta todos los becados de los hospitales; que se invierta en obras públicas y empleos, que tanto se necesita en los barrios. Que se invierta en la educación para nuestros pibesy no se hipoteque su futuro", concluyó Rotelle.
Desde el hospital, las y los trabajadores comunicaron que van a continuar con estas medidas para enfrentar el ajuste y reclamar por este derecho elemental a "no morirse de a poco" como dijo una de las vecinas que participó.