Este martes, en la sede de la CTA, dará una conferencia de prensa uno de los denunciantes del excapellán del Servicio Penitenciario. Su testimonio ya se incorporó al expediente por abusos sexuales y otros delitos.
Lunes 15 de julio de 2019 16:57
Este martes a las 15, en la sede de la CTA de calle 6 Nº 592 de la ciudad de La Plata, la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de Argentina convoca a una conferencia de prensa para dar a conocer públicamente una nueva denuncia contra el excapellán del Servicio Penitenciario Bonaerense Eduardo Lorenzo.
Como ya se informó la semana pasada, esa y otra denuncia ya se incorporaron en las últimas semanas en la causa penal abierta contra Lorenzo por hechos ocurridos en 2008, que se tramita en la Unidad Fiscal de Investigaciones 1 de La Plata, a cargo de Ana Medina.
Aunque el acusado sea el mismo y los hechos similares, las nuevas denuncias hablan de hechos sucedidos a principios de los 90 y a finales de esa década y principios de los 2000, en diferentes lugares y con otros víctimas, lo que objetivamente complica mucho más la situación procesal del cura, que aún no ha sido llamado a declarar por parte de la fiscal.
Uno de esos nuevos denunciantes es quien hablará ante los medios este martes a la tarde.
Mientras tanto, desde la querella aguardan que la fiscal Medina agilice respuestas afirmativas a los pedidos de producción de pruebas presentados, entre pericias, citaciones a declaraciones testimoniales e incluso un pedido de prisión preventiva para el sacerdote. Esto último es en función de que estando libre y haciendo lo que le place, Lorenzo está en totales condiciones de entorpecer la investigación e incluso darse a la fuga.
Este domingo Lorenzo recibió una ingrata sorpresa en las puertas de la Iglesia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet (de la que es párroco desde hace más de una década). Luego de su misa vio que un grupo de personas se manifestaba en la vereda de la parroquia con carteles contra la pedofilia eclesiástica, extendida a lo largo y ancho del mundo con la complicidad del Vaticano.
Visiblemente irritado, Lorenzo decidió avanzar hasta las manifestantes, con quienes se generó un intercambio de palabras cargado de tensión. Entre ellas había sobrevivientes de abusos cometidos por colegas suyos. Estando acusado penalmente ya por varias personas, el hombre no tuvo mejor idea que acusar de difamadores y “agentes del mal” a quienes se manifestaban. Un caballero.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario