Decenas de miles de personas marcharon este lunes contra la reforma de la Ley 7.722 en la provincia de Mendoza, que habilita el uso de sustancias tóxicas en la minería. Tras ser ferozmente reprimidas, a la noche doblaron la apuesta con un gran cacerolazo.
Martes 24 de diciembre de 2019 11:52
“Suárez, basura, queremos agua pura” cantaban decenas de miles de personas durante la manifestación, en alusión al gobernador de Mendoza, provincia que se extiende a los pies de los Andes argentinos. La población argentina se planta contra la megaminería y la represión.
La provincia, conocida por ser uno de los centros de cultivo de la vid en Argentina, sufrió esta semana uno de los ataques políticos contra el medio ambiente más graves de las últimas décadas: la reforma de la Ley 7722, conquistada en el 2007 con enormes movilizaciones populares, que prohibía el uso de sustancias tóxicas en la actividad minera.
“En la práctica lo que esta ley impedía era el proceso de separación de metales y otros minerales a través del peligroso y contaminante método de lixiviación con soluciones químicas con cianuro, ácido sulfúrico, mercurio y otras sustancias tóxicas similares; rentables para emprendimientos de la “megaminería” pero profundamente contaminantes de los cursos hídricos sometidos a derrames, filtraciones y otro tipo de incidentes que pueden llegar a tomar dimensiones catastróficas como los derrumbes de los diques de cola que se han cobrado la vida de cientos de personas en países como Brasil”, explicaba en un artículo el senador mendocino por el Frente de Izquierda, Lautaro Jiménez.
“La destrucción de esta ley ambiental fue negociada entre el gobierno de Mendoza del macrista de Rodolfo Suárez y el gobierno nacional de Alberto Fernández, con fuertes intereses en el desarrollo de la megaminería”, agregaba el senador de la izquierda argentina.
Te puede interesar: El crimen ambiental de la megaminería capitalista avanza
Desde temprano, este lunes miles y miles de personas se prepararon para una marcha que, estaban convencidas, sería histórica. Por lo multitudinaria y por lo emblemática. La lucha tenaz contra los pulpos capitalistas de la megaminería contaminante tendría un nuevo capítulo en Mendoza. Una lucha que es, también, contra los agentes políticos, intelectuales y mediáticos que les rinden pleitesía a esas multinacionales con sus leyes, sus políticas y sus justificaciones.
Mientras miles de personas se volcaron a las calles como una marea desde las primeras horas de la mañana, desde el resto del país comenzaron a expandirse los mensajes de solidaridad con las Asambleas Mendocinas por el Agua Pura. Desde el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas hasta artistas populares enviaron sus saludos solidarios.
También hubo referentes políticos, intelectuales y sociales que decidieron viajar a Mendoza para participar de la movilización. Allí estuvo el excandidato presidencial y diputado nacional del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, el único que en campaña se pronunció sin titubeos contra la megaminería contaminante.
Por la tarde, cuando ya estaba claro que las mendocinas y los mendocinos estaba protagonizando la movilización más grande de la historia de la provincia, el Gobierno de Rodolfo Suárez tomó la decisión de “aleccionar” a las organizaciones ambientalistas, a las poblaciones que se levantan contra las políticas envenenadoras y a los partidos de izquierda que siempre están del mismo lado, junto al pueblo trabajador.
Fue entonces cuando el Gobierno activó un operativo policial en el que descargó toda la violencia y la furia de la represión en una cacería sin límites. La Policía de Mendoza primero atacó con gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma. Al rato, las motos de la infantería se desplazaban por las calles atropellando manifestantes, tirando tiros al aire y medio centenar de manifestantes fueron detenidos.
Entre los reprimidos también estuvo Nicolás del Caño, quien denunció en sus redes la brutalidad policial.
El gobernador Suárez ordenó reprimir con balas de goma y gases contra el pueblo luego de que Cambiemos y el PJ votarán permitir el uso de cianuro en la mineria. #ElAguaNoSeNegocia, #ElAguaValeMasQueElOro.#La7722NoSeToca #ElAguaDeMendozaNoSeNegocia
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) December 23, 2019
La represión no hizo más que llenar de bronca e indignación al pueblo mendocino, que inmediatamente comenzó a organizar una nueva manifestación masiva para la noche. Mientras cientos de personas exigían en las puertas de las comisarías la liberación de las y los detenidos, miles y miles reponían energías para continuar cantando, gritando y caminando en defensa del agua.
Pasadas las 19, nuevamente las calles céntricas de Mendoza se poblaron de familias, grupos de amigas y amigos y personas de todas las edades con un sentimiento común (“hay que movilizarse para defender lo que es nuestro”) y con un objetivo concreto: que se vete la reforma y que no se reprima a la población.
A tan solo diez días de asumir el nuevo gobierno argentino, el peronista Alberto Fernández, los diputados de su partido votaron en Mendoza junto con los del Partido Radical en favor de la reforma de la Ley 7.722, algo que solo beneficia a las mineras como Barrick Gold. Desde la Izquierda, Nicolás del Caño ya había denunciado en el Congreso de los Diputados ese acuerdo entre oficialismo y oposición para favorecer los intereses de la megaminería.
Ayer en el Congreso rechazamos el acuerdo entre peronistas y radicales en favor de la megaminería contaminante. Estoy con el pueblo de Mendoza que hoy se moviliza en defensa del medioambiente. #La7722NoSeToca #ElAguaValeMasQueElOro pic.twitter.com/0kNnzS0iOJ
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) December 20, 2019
Hace unos días, en una polémica votación que duró varias horas, el nuevo gobierno pasó una ley que suspende la movilidad para miles de jubilados, que ya están viendo sus haberes muy afectados por la inflación. De este modo, el 70 % de los jubilados seguirá por debajo de la canasta básicas para la Tercera Edad. A esta medida, se suma el pacto entre peronistas y radicales para reformar la Ley 7222 en Mendoza, duramente criticada por ambientalistas y por toda la población mendocina.
Por eso, desde Izquierda Diario denunciaron que “Entre la Barrick Gold y el pueblo de Mendoza, Alberto Fernández y Rodolfo Suárez ya dejaron muy clara su elección. La izquierda, en cambio, votó en contra de este proyecto en la Legislatura mendocina y estuvo presente movilizándose en las calles, con Nicolás del Caño, Noelia Barbeito, Lautaro Jiménez y otros referentes del espacio.”