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Red Internacional
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Cultura. La Sal de la Tierra: dibujo del movimiento de la humanidad

En su estreno, el documental La Sal de la Tierra, presentado en el Festival de Cannes realizado en Francia, logró una nominación a los Óscares como Mejor Documental Largo de 2014 y ganó el premio del público en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La dirección corrió a cargo de Wim Wenders y Julio Ribeiro Salgado, hijo del fotógrafo Sebastiao Salgado, a quien rinden homenaje desarrollando su trayectoria.

Miércoles 17 de junio de 2015

La Sal de la Tierra es un documental que aborda, más que biográficamente la vida de Sebastiao Salgado, las últimas catástrofes de la humanidad a través una mirada intima. En palabras del fotógrafo aborda “la historia de la humanidad -que es- es la historia de la guerra”.

La vida-foto de Sebastiao Salgado
A los 15 años, Sebastiao, decide dejar por primera vez su pueblo natal, movido por la incesante búsqueda por conocer lo «otro», al «otro». En Francia, tras abandonar su trabajo como economista, encuentra en la fotografía su punto de partida. Con cámara en mano inicia su labor en la documentación de “Las otras Américas”, dedicándose al re-trato del instante, entre rostros, cuerpos y expresiones humanas, intenta tejer un puente desde la lejanía a lo des-conocido.

Construido el argumento con la contemplación de un correr de imágenes a veces yuxtapuestas, otras desmembradas, pero siempre con el filo realista que hace la captura del objetivo, “escribe y reescribe el mundo con luces y sombras”. Así, a manera de capítulos Sahel. The end of the road (Al final del camino), Workers (Trabajadores), Éxodo y Génesis se recrea la semblanza de la condición humana.

La Génesis: ¿Condición Humana? o ¿Humanidad condicionada?
Sin lugar a dudas, la re-construcción vivencial que realiza el fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado a lo largo de su obra, ha escapado a su propia experiencia convirtiéndose en una referencia actual del lenguaje fotográfico y, no por menos, ha merecido el reconocimiento en distintos festivales internacionales.
Sin embargo, ante la profunda y apasionante labor que el documental revela, cabe preguntarse cuál es el rol que el autor juega dentro de estos escenarios, con más de 30 años de profesión se convirtió durante sus viajes en testigo de la condición humana.

Si bien, hace caer el telón del belicismo de época, de una humanidad que ha estructurado sus civilizaciones en “la explotación del hombre por el hombre” (Marx, Karl: 1867), al final de su vida, el autor figura como alternativa la reconciliación con la naturaleza “haciéndole un homenaje a la tierra -con el proyecto Instituto Terra- como remedio para la desesperanza”.

Si el trabajo para la reconstrucción del paisaje mitiga las zozobras de esta sociedad expoliadora ¿no será que podríamos replantearnos las bases de la actual sociedad capitalista sobre en quienes recayó, recae, esa Torre de Babel? Fueron los trabajadores quienes, así como realizaron arquitecturas, fueron carne de cañón de guerras y revoluciones y por hoy salen a las calles para erradicar las zozobras de esta sociedad.

En la sociedad capitalista la naturaleza es concebida como una mercancía. La lógica demencial de la producción capitalista ha llevado a la catástrofe socio ambiental y la situación exige poner un “freno de emergencia”. No existe un cambio profundo de la relación entre el hombre y la naturaleza sin cuestionar de raíz y de fondo la sociedad burguesa capitalista.


Mariel Ochoa

Estudiante de la FCPyS