El jueves 26, a punto de cumplirse 9 meses de lucha, la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dio vuelta su propio fallo de diciembre que había ordenado la reinstalación de 28 trabajadores. Es un duro golpe judicial a esta lucha histórica. Los despedidos están discutiendo los pasos a seguir.
Miércoles 4 de marzo de 2015
El jueves 26, a punto de cumplirse nueve meses de lucha, la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dio vuelta su propio fallo de diciembre cuando había ordenado la reinstalación de 28 trabajadores. El fallo de la Sala del 16 de diciembre decía que como la empresa había despedido masivamente a 240 trabajadores de Lear sin tramitar ANTES el llamado Procedimiento Preventivo de Crisis que ordena la ley, debía reinstalar a los que habían hecho la demanda. Luego de maniobras y dilaciones, gracias a nuevas medidas de lucha, la empresa firmó un acta el 22 de diciembre donde los convocaba a trabajar el 19 de enero cuando culminaran las vacaciones, les pagó esos días y los reinscribió en la AFIP. Frente a esta situación, el Ministerio de Trabajo convocó ¡el 29 de diciembre! a un fraudulento PPC, que tramitaron en secreto hasta el 15 de enero, ¡8 meses después de haberse realizado las suspensiones y posteriores despidos! Como no podía ser de otra manera, el SMATA fue parte de esta maniobra antiobrera y menemista.
Con ese apoyo la empresa no dejó que los trabajadores ingresen el 19 de diciembre y los suspendió. Esto provocó una serie de duras medidas de lucha por parte de los trabajadores y las organizaciones que los apoyamos. El 22 de enero, el Juez de Feria Alejandro Sudera dictaminó que estas nuevas suspensiones eran ilegales e intimó a la empresa a reincorporarlos en sus puestos de trabajo. Pero un día después, el mismo Juez, a horas de terminar sus funciones en la feria, ante la presentación por parte de la empresa del PPC trucho organizado por el Ministerio de Trabajo, dictaminó que la cautelar que había dictado la Sala X disponiendo la reinstalación, ya estaba cumplida. Ahora, los mismos camaristas de la Sala X adhirieron a este fallo pro patronal de Sudera. Una vuelta de campana inédita que convierte el fallo de diciembre que establecía una defensa de los derechos obreros en una estafa pro patronal, en tanto le dio entidad a un “trámite formal” en el Ministerio para dejar sin efecto una medida cautelar, que tenía como finalidad mantener la reinstalación hasta que se resolviera definitivamente los reclamos de los trabajadores por la ilegalidad de los despidos. La ley y el decreto reglamentario establecen que los despidos masivos sin tramitar un PPC son ineficaces y por lo tanto deben ser declarados nulos. Con la “interpretación” típica del menemismo que estableció el Ministerio (anticipando lo que viene con Scioli, Macri o Massa), una empresa procede a los despidos masivos y meses después, cuando ya la mayoría de los despedidos fueron obligados a “arreglos” que implicaban desistir de reclamos futuros, hace un trámite formal para “salvar los papeles”.
Recordamos que el PPC se hizo entre el 29 de diciembre y el 15 de enero, en secreto y sin que ninguna parte denunciara crisis alguna. Fue tramitado por el Ministerio de Trabajo de forma totalmente irregular ya que no fueron informados los trabajadores afectados por el fallo y como se dijo ninguna de las partes alegó que existiera crisis económica. Fue un verdadero fraude judicial y político porque el derecho de los trabajadores, vulnerado cuando fueron despedidos en junio sin que se convoque al PPC, no pudo ser subsanado por tres audiencias hechas a las escondidas 8 meses después y sin su presencia. Las empresas están obligadas a tramitar el PPC antes de realizar los despidos masivos y demostrar su supuesta crisis y, aunque nada garantiza que si las empresas cumplen previamente con este trámite puedan avanzar igualmente con los despidos, lo cierto es que si no se hizo el PPC previamente esos despidos son ineficaces y por lo tanto no pueden ser subsanados jurídicamente de ninguna manera. Los trabajadores cuentan con el tiempo del PPC para organizar la resistencia ya que, mientras dura, los despidos no pueden realizarse. Por lo tanto tampoco hacer un trámite 8 meses después le devuelve a los obreros ese derecho que les fue negado antes. Se trata de una estafa monumental hecha por los jueces, la patronal de Lear, el SMATA y el Ministerio de Trabajo K que fue el que diseñó esta maniobra anti obrera para bajar la medida cautelar.
De esta forma le permiten a Lear y a las patronales en general tener el enorme privilegio de poder subsanar sus ilegalidades con trámites formales mucho tiempo después con los trabajadores “afuera” mientras se discute la nulidad de los despidos, aunque esto no represente nada para los trabajadores que vieron sus derechos cercenados. Un médico que deja morir a un paciente por negligencia va preso y no puede solucionar su falta "operando" el cadáver de la víctima. Pero Lear puede no hacer un Preventivo en julio y solucionar el tema si lo tramita en enero del año siguiente, con el aval del Sindicato y el Ministerio. Un derecho para las patronales que las colocan incluso en el terreno formal por encima del resto de la sociedad.
Por todo esto, los jueces de la Sala X se cuidaron y no dijeron que el trámite del PPC por parte del Ministerio de Trabajo estaba “bien hecho”, teniendo en cuenta la impugnación presentada por los abogados de los trabajadores de Lear en el propio Ministerio. Pero consideraron que eso es responsabilidad del Ministerio y para ellos era “suficiente” la simple tramitación del PPC como para considerar “agotada” la cautelar de reinstalación. De todos modos, quedó así habilitada una posterior impugnación judicial.
“Partido Judicial” y Gobierno K juntos contra los trabajadores
Este enjuague judicial pro patronal se hizo en base al fallo del Juez Sudera. Este juez fue parte de las listas lideradas por el Juez Ricardo Recondo, presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia, rabioso anti kirchnerista que los derrotó en el 2010 en las elecciones para el Consejo de la Magistratura. Un representante del "partido judicial" si los hay, que luego de la muerte de Nisman declaró que "en la Argentina se ha llegado al extremo de pensar que al juez que investiga lo van a matar". Sin embargo no hizo más que seguir la hoja de ruta y la lógica diseñada por el gobierno contra los trabajadores de Lear. Fueron ellos desde el Ministerio los que armaron un Preventivo trucho para tratar de salvar a la empresa.
Estos meses vimos al ministro y a los funcionarios K actuando en común con sus "archienemigos" del "partido judicial" contra los trabajadores de Lear. Nada nuevo. Pese a los fuegos de artificios que se tiran oficialistas y opositores, cuando se trata de atacar a los trabajadores y a la izquierda, la unidad es total y se abona con la basura de la estafa y el fraude político y judicial.
Enfrentar este fraude
Esto es un duro golpe judicial a esta lucha histórica. Los despedidos en estos días están discutiendo los pasos a seguir. Desde el punto de vista legal, este fallo solo se refiere a la vigencia de una medida cautelar conquistada por la lucha de los trabajadores, pero no declara la legalidad definitiva de los despidos en relación al carácter discriminatorio y antisindical evidente que tuvieron y, como explicamos arriba, está pendiente la impugnación al PPC trucho organizado por el Ministerio de Trabajo.
El PTS y quienes hacemos La Izquierda Diario acompañamos a estos compañeros durante todos estos meses y estamos enormemente orgullosos de la lucha dada, de toda la fuerza desplegada en las decenas de marchas y cortes, en la resistencia a las represiones y detenciones, de la enorme solidaridad expresada en los casi un millón y medio de pesos reunidos en el fondo de huelga que permitieron resistir la enorme presión que significa vivir sin cobrar el salario. Todo esto ya convirtió a la batalla de Lear en un emblema para todo el movimiento obrero. Es sin duda el conflicto más duro y extenso de toda la década K, además de ser "el conflicto del año" según los propios gerentes de las empresas (encuesta de El Cronista Comercial), donde se mostró una predisposición a la lucha enorme de los trabajadores despedidos y de miles de trabajadores y estudiantes que los apoyábamos en todo el país. Esta gran lucha, con lo dado hasta acá, sin duda puso un límite a los ataques de las empresas y la burocracia que en el 2014 quisieron usar la crisis para despedir y atacar a los activistas. Seguiremos apoyando con todas nuestras fuerzas a los compañeros que sigan esta pelea por sus puestos de trabajo enfrentando a esta empresa, al SMATA, al Gobierno y a los jueces que sin venda alguna en sus ojos están a su servicio. La lucha dada, la tenacidad y la persistencia merecen el apoyo de todos.